Reseña de documental “Quants: The alchemists of Wallstreet”
El documental Quants: The alchemists of Wallstreet cumple el objetivo de introducir a la audiencia al grupo de técnicos matemáticos (los “quants”) detrás de los complejos modelos financieros que dieron paso a la crisis económica actual. Mediante narración y entrevistas a algunos de los matemáticos que participaron del proceso, de entrada nos demuestran las series de limitaciones de estos modelos, y por tanto, el riesgo de utilizarlos. Como uno de los “quants” plantea, nadie puede predecir si las personas pagarán sus hipotecas, y siempre hay una ideología detrás de los supuestos. Además, estos supuestos, como además plantea el matemático, en muchos casos son ridículos considerando la heterogeneidad de las personas. Sus críticas no se limitan a los modelos financieros, sino que arremeten contra la teoría económica también, al uno de los “quants” plantear que los economistas piensan que tienen leyes, como en las ciencias naturales, cuando en realidad tienen dudosos supuestos con los que construyen modelos sin sentido. Explican que por ejemplo en la física, la naturaleza se repite en el sentido de que si llevas a cabo un experimento relacionado a una ley natural, el experimento siempre dará el mismo resultado, mientras que en estos modelos económicos y financieros, al tratarse de seres humanos, funcionan de la manera opuesta. Es decir, los modelos detrás de la Economía y la Finanza, como plantea uno de los matemáticos, al final del día son esencialmente fraudulentos. Como evidencia mencionan que en muchos modelos, si resultan en que hay demasiado riesgo, se juega con las matemáticas para que escondan dicho riesgo.
Por otro lado, un interesante planteamiento de unos de los “quants” es que a pesar de esta realidad, no se puede culpar estrictamente a los modelos por la crisis. ¿Pero entonces qué o quiénes son los culpables? ¿Los matemáticos por diseñarlos? ¿Los dirigentes del sector financiero por emplearlos? Además, ¿es esta debacle el resultado de individuos irresponsables o de la manera en que hemos organizado nuestra economía? Estas preguntas son fundamentales y surgen de lo que presenta el documental. Sin embargo, el documental no entra en esta urgente reflexión. El documental, a pesar de que no lo plantea abiertamente, en esencia esta describiendo un aspecto del capitalismo moderno: la financialización (the financialization of capitalism). La financialización se refiere al traslado del eje de la economía de la producción a las finanzas. Esta dicotomía es ilustrada a través de todo el documental. Los “quants” plantean que las finanzas ya no se tratan de financiar nuevas empresas productivas, sino de jugar y especular con números e ignorar que detrás de estos números hay seres humanos. En fin, la producción de nuevos bienes y servicios esta ahora subordinada a la especulación financiera. Hacen énfasis en que ya hay más personas negociando derivados financieros de materias primas que personas trabajando en la producción de las mismas. En fin, como plantea el documental, ya no se preocupan por el valor de las mercancías, sino solo de su precio.
Esta crítica no es nueva. De hecho, economistas como Keynes y Marx advirtieron durante sus vidas sobre las peligrosas implicaciones de esta realidad. Por ejemplo, Marx en su primer tomo de El Capital ya planteaba que en el capitalismo, la actividad económica no inicia con una mercancía, a ser intercambiada, para luego consumir otra; sino que se inicia con un individuo que posee dinero y quiere transformarlo en una mercancía para venderla, y luego tener más dinero. En el tercer tomo de su obra advertía además que dentro de esta actividad subyace la tendencia de que los capitalistas quieren transformar dinero directamente a más dinero mediante la especulación. Su advertencia hecha hace más de cien años se ha materializado en la crisis financiera actual. Economistas como Paul Baran y Paul Sweezy, siguiendo en la línea de Marx, plantearon durante el siglo XX que la financialización era el resultado del mismo funcionamiento del sistema capitalista. Específicamente, al la producción real saturarse cuando el capitalismo llega a un nivel maduro en los países del primer mundo, los capitalistas tienen que recurrir a estos sectores especulativos para que no se afecten sus tasas de ganancias. Este planteamiento también se encuentra en los escritos de Keynes, al plantear que en los países donde la acumulación capitalista ya es significativa, se pierde interés en invertir en la producción, prefiriendo en vez la especulación.
Por otro lado, el documental plantea que uno de los problemas de la financialización es que el sector financiero asume riesgo con el dinero de las personas, y se queda con parte de las ganancias cuando las hay; pero cuando hay pérdidas, las traslada en su totalidad a los individuos. El planteamiento lo que ilustra es que, como plantea el geógrafo social David Harvey, la financialización tiene un contenido de lucha de clases, en donde el capital financiero se apropia de las riquezas del resto de la población. Esta lucha de clases “financializada” no se da en los países de manera aislada, sino que forma parte de un proceso en donde los países del primer mundo explotan los países del tercer mundo. El sociólogo John Bellamy Foster es uno de los que hace énfasis en que la sobre-explotación de las clases trabajadores del tercer mundo por parte del capital del primer mundo transfiere riquezas de los países de los primeros a los países de los segundos; en donde el capitalismo maduro implica que serán invertidos en sectores especulativos. Bellamy añade que el desarrollo de la financialización profundiza las tendencias destructivas del capitalismo, como la desigualdad, la inestabilidad, el militarismo y la guerra y la destrucción ambiental. Uno de los “quants” plantea que la población general, víctima de este proceso, se lo merece si no aspiran a transformarlo.
Sin embargo, aunque el documental es exitoso en el sentido de que describe uno de los elementos pivotes de la crisis de la financialización; al no entrar en las causas estructurales y su raíz en el sistema capitalista, no provee alternativa alguna para los individuos que se sientan insatisfechos con los procesos actuales. Si este análisis hubiese estado presente en el documental, para la audiencia sería claro que la solución no es mayor regulación del sector financiero, sino la transformación de nuestro modo de producción; es decir, la construcción de un nuevo modo de producción, siguiendo en la línea de Marx y Bellamy, basado en el equitativo y sustentable desarrollo humano.