What would Jesus do? : Hipocresía o desconocimiento

Nota Aclaratoria: No quiero usar de pretexto doctrinas religiosas para hacer llamados a acción o cambios de actitudes. Esta nota es una reflexión sobre los cristianos y cristianas, y la diferencia entre su doctrina y sus prácticas.

Una de las frases que más me interesan de la cultura cristiana es “What would Jesus do?” En otras palabras, ¿que haría Jesús en tu posición? Hace referencia al hecho de que la misión de cualquier cristiano o cristiana debe ser emular a Cristo. Si Jesús estuviera en nuestra posición, viviendo en la sociedad en que vivimos, ¿qué haría? ¿Los cristianos y cristianas están actuando como actuaría Jesús?

Como consecuencia de nuestra relación colonial con Estados Unidos, el sistema económico de Puerto Rico es de claro corte capitalista. Entre los principios fundamentales del sistema económico capitalista se encuentran:
1. el individualismo (concepto que en la práctica no se aleja mucho al egoísmo),
2. el ánimo de lucro (el sistema funciona como resultado de que las personas quieren adquirir riquezas personales) y
3. la propiedad privada de los medios de producción (que los recursos de nuestro país sean propiedad privada de individuos).

Intentaré comparar citas bíblicas con las condiciones actuales de nuestra sociedad para tratar de determinar exactamente “what would Jesus do.” Para evitar que me acusen de sacar citas de contexto, pondré la mayor parte de la lectura posible y si es necesario mencionaré brevemente bajo que contexto se desarrolla la cita.

“Contra los defraudadores y explotadores” del libro de Amos

8:4 Escuchen esto, ustedes, los que pisotean al indigente para hacer desaparecer a los pobres del país. 8:5 Ustedes dicen: “¿Cuándo pasará el novilunio para que podamos vender el grano, y el sábado, para dar salida al trigo? Disminuiremos la medida, aumentaremos el precio, falsearemos las balanzas para defraudar;
8:6 compraremos a los débiles con dinero y al indigente por un par de sandalias,
y venderemos hasta los desechos del trigo”. 8:7 El Señor lo ha jurado por el orgullo de Jacob: Jamás olvidaré ninguna de sus acciones. 8:8 ¿No temblará la tierra a causa de esto y estarán de duelo todos sus habitantes? Crecerá toda entera como el Nilo, se hinchará y bajará como el Río de Egipto. 8:9 Aquel día —oráculo del Señor—
yo haré que el sol se ponga al mediodía, y en pleno día cubriré la tierra de tinieblas;
8:10 cambiaré sus fiestas en duelo y todos sus cantos en lamentaciones; haré que todos se ciñan un sayal y que se rapen todas las cabezas; haré que estén de duelo como por un hijo único, y su final será como un día de amargura.

Actualmente, es evidente que las compañías hacen sus productos cada vez con menos cantidades y a precios mayores. Al igual que es de conocimiento público que las compañías se las ingenian para violar leyes ambientales o pagar menos impuestos. Al leer “Disminuiremos la medida, aumentaremos el precio, falsearemos las balanzas para defraudar;8:6 compraremos a los débiles con dinero y al indigente por un par de sandalias, y venderemos hasta los desechos del trigo” yo no puedo resistirme de pensar en las compañías y comerciantes modernos, ya que son esas mismas actitudes las que los caracterizan hoy día. A pesar de que Dios plantea que le “rapará sus cabezas” y les dará un “final de amargura,” en el sistema económico capitalista se protegen los intereses de las compañías y los comerciantes; muchas veces sobre los intereses del resto del pueblo; con la excusa de que crean empleos y estimulan la economía. Surge una contradicción entre lo que aparenta ser la debida posición del cristianismo y el sistema que se esta poniendo en práctica en Puerto Rico. Más contradictorio es que la mayoría de los puertorriqueños y puertorriqueñas se llamen cristianos, y que a la vez apoyen estas prácticas.

El verdadero tesoro del Evangelio de Mateo

19 No os acumuléis tesoros en la tierra, donde la polilla y la herrumbre destruyen, y donde ladrones penetran y roban; 20 sino acumulaos tesoros en el cielo, donde ni la polilla ni la herrumbre destruyen, y donde ladrones no penetran ni roban; 21 porque donde esté tu tesoro, allí estará también tu corazón. 22 La lámpara del cuerpo es el ojo; por eso, si tu ojo está sano, todo tu cuerpo estará lleno de luz. 23 Pero si tu ojo está malo, todo tu cuerpo estará lleno de oscuridad. Así que, si la luz que hay en ti es oscuridad, ¡cuán grande no será la oscuridad! 24 Ningún siervo puede servir a dos patrones, porque necesariamente odiará a uno y amará al otro o bien será fiel a uno y despreciará al otro. Ustedes no pueden servir al mismo tiempo a Dios y al dinero. 25 Por eso os digo, no os preocupéis por vuestra vida, qué comeréis o qué beberéis; ni por vuestro cuerpo, qué vestiréis. ¿No es la vida más que el alimento y el cuerpo más que la ropa? 26 Mirad las aves del cielo, que no siembran, ni siegan, ni recogen en graneros, y sin embargo, vuestro Padre celestial las alimenta. ¿No sois vosotros de mucho más valor que ellas? 27 ¿Y quién de vosotros, por ansioso que esté, puede añadir una hora al curso de su vida? 28 Y por la ropa, ¿por qué os preocupáis? Observad cómo crecen los lirios del campo; no trabajan, ni hilan; 29 pero os digo que ni Salomón en toda su gloria se vistió como uno de éstos.

Recordemos que uno de los fundamentos principales del sistema económico capitalista es el ánimo de lucro, o sea el deseo de los individuos de generar ingresos y adquirir riquezas. Este fundamento se opone directamente a las palabras de Jesús: “No os acumuléis tesoros en la tierra.” Contrastemos el impulso principal de nuestro sistema económico, el “materialismo consumerista,” con las palabras de Jesús: “Ustedes no pueden servir al mismo tiempo a Dios y al dinero.” Para mí es evidente que Jesús se opondría al sistema económico capitalista. Todo libro de texto en el campo de la economía va a plantear abiertamente que el ánimo de lucro es un principio fundamental del capitalismo; y en la práctica ha quedado evidente que el ánimo de lucro va mano en mano con el materialismo consumerista, conceptos que Jesús jamás apoyaría.

Por otro lado, ¿cuántos cristianos y cristianas en nuestra sociedad no tienen o aspiran a tener vestimenta de lujo? Lacoste o Ralph Lauren, carteras Gucci o Luis Vouton, accesorios Tous, Dolce and Gabana o Rolex. Gastan cantidades ridículas de dinero simplemente para lucir bien y estar a la moda. Mientras que Jesús planteaba: “28 Y por la ropa, ¿por qué os preocupáis? Observad cómo crecen los lirios del campo; no trabajan, ni hilan; 29 pero os digo que ni Salomón en toda su gloria se vistió como uno de éstos.” La doctrina de Jesús es todo lo contrario a la doctrina “materialista-consumerista” que predomina en el sistema capitalista. Para mí también es evidente que Jesús jamás compraría vestimenta de lujo o accesorios ridículamente costosos para estar bonito o a la moda.

Las bienaventuranzas según Lucas

20 Volviendo su vista hacia sus discípulos, decía: Bienaventurados vosotros los pobres, porque vuestro es el reino de Dios. 21 Bienaventurados los que ahora tenéis hambre, porque seréis saciados. Bienaventurados los que ahora lloráis, porque reiréis. 22 Bienaventurados sois cuando los hombres os aborrecen, cuando os apartan de sí, os colman de insultos y desechan vuestro nombre como malo, por causa del Hijo del Hombre. 23 Alegraos en ese día y saltad de gozo, porque he aquí, vuestra recompensa es grande en el cielo, pues sus padres trataban de la misma manera a los profetas. 24 Pero ¡ay de ustedes los ricos!, porque ya estáis recibiendo su consuelo. 25 ¡Ay de ustedes, los que ahora estáis saciados!, porque tendréis hambre. ¡Ay de ustedes, los que ahora reís!, porque os lamentaréis y lloraréis. 26 ¡Ay de vosotros, cuando todos los hombres hablen bien de vosotros!, porque de la misma manera trataban sus padres a los falsos profetas.

Las palabras de Jesús son claramente de justicia y reivindicación social. La persona que los cristianos deben emular dijo abiertamente que en su reino le saciaría el hambre a los pobres y que castigaría a los ricos con hambre. En otros evangelios se puede interpretar que esta hablando de hambre en términos espirituales. Sin embargo, en el caso del evangelio de Lucas se ve muy claro que esta hablando en términos materiales. Es evidente que el discurso de Jesús es uno de desigualdad de clases, no de desigualdades espirituales.

Mientras que Jesús indudablemente lucharía por darles a los pobres y quitarles a los ricos, la mayoría de los puertorriqueños y puertorriqueñas de otros sectores sociales marginan y discriminan a los sectores pobres, y luego justifican su actitud con prejuicios infundamentados. Jesús bajo cualquier concepto se dedicaría a luchar por los pobres, no ha culparlos de su situación para justificar la indiferencia y la inacción.

La comunión fraterna de bienes de Hechos de los Apostoles

4:32 La multitud de los creyentes tenía un solo corazón y una sola alma. Nadie consideraba sus bienes como propios, sino que todo era común entre ellos. 4:33 Los Apóstoles daban testimonio con mucho poder de la resurrección del Señor Jesús y gozaban de gran estima. 4:34 Ninguno padecía necesidad, porque todos los que poseían tierras o casas las vendían 4:35 y ponían el dinero a disposición de los Apóstoles, para que se distribuyera a cada uno según sus necesidades.
4:36 Y así José, llamado por los Apóstoles Bernabé —que quiere decir hijo del consuelo— un levita nacido en Chipre 4:37 que poseía un campo, lo vendió, y puso el dinero a disposición de los Apóstoles.

En este texto vemos como se organizaron los seguidores de Jesús y los apóstoles. Noten que “Nadie consideraba sus bienes como propios, sino que todo era común entre ellos.” Esto es totalmente lo opuesto a la sociedad capitalista, ya que otro de sus principios es la propiedad privada de los recursos de los países. La organización de los seguidores de Jesús y los apóstoles es tan opuesta a la de nuestra sociedad que no solo declaraban como propiedad común sus recursos, sino que también sus bienes. Por esta razón, la sociedad de los creyentes de Jesús tenía una organización comunista extrema. Otro principio fundamental del comunismo es que se aporta según la capacidad y se recibe según la necesidad. Esto se evidencia en que “Ninguno padecía necesidad, porque todos los que poseían tierras o casas las vendían 4:35 y ponían el dinero a disposición de los Apóstoles, para que se distribuyera a cada uno según sus necesidades.” Por lo tanto, nadie puede refutar que la organización de los creyentes de Jesús y los apóstoles era una organización comunista.

Finalmente, tengo entendido que estaría en lo correcto al afirmar que Jesús no le daría importancia a adquirir dinero para acumular riquezas o lujos, no gastaría su dinero en marcas de ropa y accesorios costosos para estar a la moda o bonito, lucharía por los pobres y condenaría la inacción e indeferencia justificada con prejuicios, y finalmente lucharía firmemente en contra del capitalismo y la propiedad privada de los recursos de los países ya que se oponen directamente a la doctrina que promulgó. Jesus defenderia un sistema en donde se enfatice la cooperación y la propiedad compartida o colectiva, no la competencia, la avaricia y el egoismo. En otras palabras, Jesus lucharia por el socialismo.  Entonces, ¿podemos afirmar que los cristianos y las cristianas estan haciendo lo que “Jesus would do?”

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