Etiquetado: Ambiente

Comunidades en Guánica y Sábana Grande defienden su derecho a la salud (Puerto Rico)

Peligro!

Las comunidades de Arenas y Susúa en Guánica y Sábana Grande, PR han comenzado a organizarse para oponerse a la construcción de una antena de telefonía, dada la documentada evidencia sobre los enormes daños a la salud que éstas ocasionan. En la página de Facebook del movimiento comunitario, se han compartido varios reportajes (1, 2, 3) donde diversos especialistas discuten los efectos dañinos de este tipo de antena. Médicos especialistas en cáncer, autismo, tumores cerebrales y alzheimer afirman que existe una relación directa entre la exposición prolongada a las ondas electromagnéticas que producen las antenas y estas enfermedades. La comunidad además destaca que no fueron consultados en ningún momento sobre la construcción, y enfatizan que no permitirán que otros se lucren a costa del deterioro de su salud. Además, se ha documentado el daño ambiental en el área debido a la construcción (1, 2).

Cientos de bloques, una nevera y otras cosas aparecen en el camino que da acceso a los vehículos contratados por la empresa Soluwise, Inc. de Carlos Collazo para la construcción de la torre de antenas.

Entre las actividades que podemos hacer para colaborar con la comunidad, se incluyen escribirle a la empresa Soluwise, de Carlos Collazo y encargada de la construcción, exigiéndole que cancele este proyecto. Pueden escribir a su página de Facebook o enviándole un correo electrónico a: info@soluwise.com. Dale Like y comparte la página del movimiento comunitario. Si no eres del área, tómate una foto con el siguiente mensaje: “Desde (tu lugar de residencia) Apoyo a Susúa y Arenas. No a la Antena de Soluwise.” No te tomará ni 5 minutos. Envía tu foto por mensaje a la página: No A La Antena de Soluwise. Y si eres del área, mantente al tanto de las reuniones y asiste. Se estará montando un campamento a la entrada de los predios donde se levanta el cimiento para la torre. Visítalos e indaga de que formas tú o tu colectivo podrían colaborar. Por nuestra salud y la de nuestros hijos, actívate.

Defensores de la agricultura enfrentan carcel por medida inconstitucional en Puerto Rico

El pasado 15 de diciembre, 6 manifestantes fueron arrestados en las inmediaciones de la construcción de un complejo de molinos de viento que construye la empresa Pattern Energy en terrenos de alto valor agrícola en Santa Isabel.

Se les radicaron cargos por violentar el artículo 208A del Código Penal, de la autoría del renunciante senador Antonio “El Chuchin” Soto. Esta ley penaliza como delito grave de cuarto grado cualquier tipo de manifestación que se alegue interrumpa construcciones públicas o privadas. Plantea una sentencia que va desde 6 meses hasta 3 años de cárcel más el pago de las pérdidas que alegue la empresa ocasionó la manifestación, en este caso $6,000.

El artículo 208A violenta el derecho constitucional a la libertad de expresión y tiene el objetivo de paralizar las luchas sociales, ambientales y comunitarias en Puerto Rico. Ha sido un preludio a la imposición del nuevo código penal. El caso de los arrestados y la arrestada en Santa Isabel es el primero en el que se pretende aplicar la ley 208A en Puerto Rico.

Visita la pagina de Apoyo a los arrestados para suscribirte a información, regar la voz, y dar donativos.  

Soberania Alimentaria y Agroecologia en Cuba

La Paradoja de la Agricultura Cubana

Por Miguel A. Altieri y Fernando R. Funes-Monzote

Publicado en Monthly Review 2012, Volumen 63, # 08 (Enero) / Traducción por Idialectica

Cuando Cuba se enfrentó a la pérdida de las relaciones comerciales con el bloque soviético en la década de 1990, la producción de alimentos inicialmente se derrumbó debido a la pérdida de fertilizantes importados, pesticidas, tractores, partes y derivados del petróleo. La situación era tan mala que Cuba registró el peor crecimiento de la producción de alimentos per cápita en toda América Latina y el Caribe. Pero rápidamente la isla reorientó su agricultura a depender menos de la importación de insumos químicos sintéticos, y se convirtió en un ejemplo de clase mundial de la agricultura ecológica. 1 Este fue un cambio tan exitoso que Cuba se recuperó para mostrar las mejores tasas de producción de alimentos en América Latina y el Caribe durante el período siguiente, una notable tasa de crecimiento anual de 4.2 por ciento per cápita de 1996 a 2005, periodo en el que el promedio regional fue del 0 por ciento. 2

Gran parte de la recuperación de la producción se debió a la adopción desde principios de 1990 de una serie de políticas de descentralización agraria que anima las formas de producción, tanto individuales como cooperativas, Unidades Básicas de Producción Cooperativa (UBPC) y Cooperativas de Crédito y Servicio (CCS) . Por otra parte, recientemente el Ministerio de Agricultura anunció el desmantelamiento de todas las “empresas estatales ineficientes”, así como apoyo para la creación de 2,600 nuevas pequeñas granjas urbanas y suburbanas, y la distribución de los derechos de uso (en usufructo) a la mayoría de los aproximadamente 3 millones de hectáreas de tierras del Estado sin utilizar. Bajo estas regulaciones, decisiones sobre el uso de recursos y estrategias para la producción y comercialización de alimentos se hará a nivel municipal, mientras que el gobierno central y empresas del Estado apoyará a los agricultores mediante la distribución de insumos y servicios necesarios. 3 A través de la década de 1990 unas 78,000 fincas se dieron en usufructo a personas y entidades jurídicas. Más de 100,000 granjas han sido distribuidos, que cubren más de 1 millón de hectáreas en total. Estos nuevos agricultores están asociados a la CCS, siguiendo el modelo de producción campesino. El gobierno se dedica a encontrar la manera de acelerar la tramitación de un número sin precedentes de solicitudes de tierra. 4

El programa de redistribución de la tierra ha sido apoyado por un sólidas sistema de investigación-expansión que ha jugado un papel clave en la expansión de la agricultura orgánica y urbana, la producción artesanal y el despliegue masivo de insumos biológicos para el manejo de suelos y plagas. La apertura de los mercados agrícolas locales y la existencia de organizaciones de base que apoyan fuertemente a los agricultores, por ejemplo, la Asociación Nacional de Agricultores de Pequeña Escala (ANAP, Asociación Nacional de Agricultores Pequeños), la Asociación Cubana de Producción Animal (ACPA, Asociación Cubana de Producción Animal ), y la Asociación Cubana de Técnicos Agrícolas y Forestales (ACTAF, Asociación Cubana de Técnicos Agrícolas Forestales y)-también contribuyó a este logro.

Pero quizás los cambios más importantes que llevaron a la recuperación de la soberanía alimentaria en Cuba se produjo en el sector campesino que en 2006, sólo controlando el 25 por ciento de las tierras agrícolas, produjo más del 65 por ciento de los alimentos del país. 5 La mayoría de los campesinos pertenecen a la ANAP y casi todos ellos pertenecen a cooperativas. La producción de vegetales por lo general producidos por los campesinos se redujo drásticamente entre 1988 y 1994, pero en 2007 se había recuperado a más de los niveles de 1988 (ver Tabla 1). Este aumento de la producción vino a pesar de usar 72 por ciento menos de productos químicos agrícolas en 2007 que en 1988. Patrones similares se pueden ver en otros cultivos campesinos como habichuelas, raíces y tubérculos.
Los logros de Cuba en la agricultura urbana son verdaderamente notables- hay 383,000 fincas urbanas, que abarca 50,000 hectáreas de tierra que no se hubieran estado usando, y produciendo más de 1.5 millones de toneladas de vegetales con las fincas urbanas más exitosas obteniendo un rendimiento de 20 kg / m 2 por año de materiales vegetales comestibles sin utilizar productos químicos sintéticos- equivalentes a cien toneladas por hectárea. Fincas urbanas suponen el 70 por ciento o más de todas las verduras frescas que se consume en ciudades como La Habana y Villa Clara.

En todo el mundo, y especialmente en América Latina, los niveles de producción agroecológica de la isla y los esfuerzos de investigación asociados, junto con los innovadores sistemas de organización de agricultores, han sido observados con gran interés. Ningún otro país del mundo ha alcanzado este nivel de éxito con una forma de agricultura que utiliza los servicios ecológicos de la biodiversidad y reduce el recorrido de los alimentos, el uso de energía, y cierra efectivamente la producción local y los ciclos de consumo. Sin embargo, algunas personas hablan de la “paradoja de la agricultura cubana”: si los avances agroecológicos en el país son tan grandes, ¿por qué Cuba todavía importa grandes cantidades de comida? Si los métodos eficaces de control biológico son ampliamente disponibles y se utilizan, ¿por qué el gobierno suelta plantas transgénicas como los cultivos Bt que producen su propio plaguicida utilizando genes derivados de bacterias?

Un artículo escrito por Dennis Avery, del Centro de Asuntos Alimentarios Globales del Instituto Hudson titulado “los cubanos mueren de hambre en una dieta de Mentiras”, ayudó a alimentar el debate en torno a la paradoja. Dijo:
Los cubanos le dijeron al mundo que habían aprendido heroicamente a alimentarse por sí mismos, sin productos químicos de combustible o de la granja después de su subsidio soviético se derrumbó en la década de 1990. Se jactaban de sus “cooperativas de campesinos,” los bioplaguicidas y abonos orgánicos. Anunciaron su cultura de lombriz de tierra y las avispas depredadores que desataron sobre orugas destructivas. Ellos se jactaban de la yuntas de bueyes heroicos que habían entrenado para sustituir a los tractores. Activistas orgánicos en todo el mundo se desmayaron de la emoción. Ahora, un administrador de alto rango del Ministerio de Agricultura ha admitido en la prensa cubana que el 84 por ciento del consumo actual de alimentos de Cuba se importa, de acuerdo con nuestro correspondal agrícola en La Habana. El éxito orgánica era una mentira. 6
Avery ha utilizado esta desinformación para promover una campaña de descrédito contra los autores que han estudiado e informado sobre los logros heroicos del pueblo cubano en el ámbito agrícola: se ha acusado a los científicos de ser mentirosos comunistas.

La verdad sobre las importaciones de alimentos en Cuba

Avery se refirió a declaraciones de Magalys Calvo, entonces Vice-Ministro del Ministerio de Economía y Planificación, quien dijo que en febrero de 2007 que el 84 por ciento de los artículos “en la canasta básica de alimentos” en ese momento eran importados. Sin embargo, estos porcentajes representan únicamente la comida que se distribuye a través de los canales regulados por el gobierno por medio de una tarjeta de racionamiento. Los datos muestran que la dependencia de Cuba de importación de alimentos ha estado disminuyendo durante décadas, a pesar de repuntes breves debido a los desastres naturales y provocados por el hombre. La mejor serie de tiempo disponible en la dependencia cubana de importación de alimentos (véase gráfico 1) muestra que disminuyó entre 1980 y 1997, además de un aumento en la década de 1990, cuando las relaciones comerciales con el antiguo bloque socialista se derrumbó. 7

Sin embargo, el Gráfico 2 indica una visión mucho más matizada de las fortalezas de la agricultura de Cuba y los puntos débiles después de más de una década de sesgo tecnológico hacia las técnicas de agricultura ecológica. Grandes éxitos han sido claramente alcanzado en los cultivos de raíces (un elemento básico de la dieta cubana), el azúcar y otros endulzantes, verduras, frutas, huevos, pescados y mariscos. La carne es un caso intermedio, mientras que grandes cantidades de aceite, los cereales y las legumbres (principalmente arroz y trigo para el consumo humano, y el maíz y la soja para el ganado) se siguen importando. Lo mismo es cierto para la leche en polvo, que no aparece en el gráfico. Dependencia de las importaciones totales, sin embargo, fue sólo el 16 por ciento; irónicamente, el inverso exacto de la cifra del 84 por ciento citada por Avery. También es importante mencionar que veintitrés países de la América Latina-Caribe son importadores netos de alimentos. 8

Existe un debate considerable acerca de la dependencia alimentaria actual en Cuba. La dependencia aumentó en la década de 2000 tras las importaciones de los Estados Unidos crecer y huracanes devastar su agricultura. Después de ser golpeada por tres huracanes especialmente destructivos en 2008, Cuba satisfació las necesidades nacionales mediante la importación de 55 por ciento de su total de alimentos, lo que equivale a aproximadamente $ 2.8 mil millones. Sin embargo, como la crisis de los precios mundiales de los alimentos hace que los precios aumenten, el gobierno volvió a insistir en la autosuficiencia alimentaria. Independientemente de si el alimento ha sido importados o producidos en el país, es importante reconocer que Cuba ha sido generalmente capaz de alimentar adecuadamente a su gente. Según la Organización de las Naciones Unidas para la Agricultura y la Alimentación (FAO), el promedio diario de la oferta per cápita de energía alimentaria en Cuba en el 2007 (último año disponible) fue más de 3,200 kcal, el más alto de todas las naciones latinoamericanas y del Caribe. 9

Modelos diferentes: Agroecología versus Agricultura Industrial

Bajo este nuevo escenario la importancia de las contribuciones de los campesinos ANAP a la reducción de las importaciones de alimentos debe ser estratégica, pero ¿lo es? A pesar de los avances indiscutibles de la agricultura sostenible en Cuba y la evidencia de la efectividad de las alternativas al modelo de monocultivo, el interés persiste entre algunos líderes en los sistemas de altos insumos externos con paquetes tecnológicos sofisticados y costosos. Con el pretexto de “garantizar la seguridad alimentaria y la reducción de las importaciones de alimentos,” estos programas específicos persiguen la “maximización” de la producción agrícola y ganadera e insisten en volver a los métodos de monocultivo y por lo tanto dependiente de los insumos de síntesis química, la maquinaria a gran escala, y de riego a pesar de la ineficiencia energética comprobada y la fragilidad tecnológica. De hecho, muchos recursos son proporcionados por la cooperación internacional (es decir, de Venezuela), dedicada a “proteger o impulsar las zonas agrícolas”, donde se practica una agricultura más intensiva de cultivos como la papa, arroz, soya y vegetales. Estas áreas “protegidas” para producción agrícola a gran escala de tipo industrial representan menos del 10 por ciento de las tierras cultivadas. Millones de dólares se invierten en sistemas de riego de pivote central, la maquinaria y otras tecnologías agrícolas industriales: un modelo seductivo que aumenta la producción a corto plazo, pero genera altos costos socio-económicos y ambientales a largo plazo, mientras que replica un modelo que ya había fracasado incluso antes de 1990.

El año pasado se anunció que la empresa de plaguicidas “Juan Rodríguez Gómez” en el municipio de Artemisa, La Habana, iba a producir unos 100,000 litros del herbicida glifosato en 2011. 10 A principios de 2011 un programa de TV Cubana de Noticias informó a la población sobre el proyecto Cubasoy . El programa “Bienvenida la soya”, informó que “es posible transformar las tierras que durante años fueron cubiertas por marabú [un espinoso árbol leguminoso invasivo] con el monocultivo de soya en el sur de la provincia Ciego de Ávila.” Con el apoyo de créditos y tecnología de Brasil, el proyecto abarca más de 15,000 hectáreas de soya, cultivándose en rotación con el maíz y su objetivo es llegar a 40,500 hectáreas en 2013, con un total de 544 sistemas de riego de pivote central instalados para el año 2014. Los rendimientos de la soya se encontraron entre 1.2 toneladas por hectárea (1,100 libras por acre) en condiciones de secano y hasta 1.97 toneladas por hectárea (1,700 libras por acre) bajo riego. No está claro si las variedades de soya son transgénicas, pero la variedad de maíz transgénico es el cubano FR-Bt1. El noventa por ciento de la maquinaria es importada de Brasil, “los grandes tractores, máquinas de siembra directa, y equipos para la protección de cultivos” y las inversiones en infraestructura considerables se han hecho para el riego, caminos, asistencia técnica, procesamiento y transporte.

El debate sobre los cultivos transgénicos

Cuba ha invertido millones de dólares en investigación y desarrollo biotecnológica para la agricultura a través de su Centro de Ingeniería Genética y Biotecnología (CIGB) y una red de instituciones a través del país. La biotecnología cubana está libre de control corporativo y derechos de propiedad intelectual, los regímenes que existen en otros países. Biotecnólogos cubanos afirman que su sistema de bioseguridad establece estrictas normas de seguridad biológica y ambiental. Teniendo en cuenta esta autonomía y ventajas, las innovaciones biotecnológicas podrían aplicarse eficientemente para resolver problemas tales como enfermedades virales en los cultivos o tolerancia a la sequía; para las cuales soluciones agroecológicas aún no están disponibles. En 2009, el CIGB plantó en Yaguajay, Sancti Spiritus, tres hectáreas de maíz modificado genéticamente (maíz transgénico FR-Bt1) sobre una base experimental. Esta variedad se supone que suprima las poblaciones de la dañina etapa larval de la “polilla de la palomilla del Maíz” (Spodoptera frugiperda, también conocido como el gusano cogollero). Para el año 2009 un total de 6,000 hectáreas se plantaron con la variedad transgénica (también conocida como la variedad modificados genéticamente) en varias provincias. Desde una perspectiva agroecológica, es sorprendente que la primera variedad transgénica que se analizará en Cuba fuese el maíz Bt, ya que en la isla existen alternativas biológicas para regular las plagas de lepidópteros. La diversidad de variedades locales de maíz incluyen algunos que muestran moderados hasta altos niveles de resistencia a las plagas, lo que ofrece importantes oportunidades para aumentar los rendimientos con el fitomejoramiento convencional y conocidas estrategias de manejo agroecológico. Muchos centros para la multiplicación de los parásitos de insectos y patógenos (CPEE, Centros de Reproducción de Entomófagos y Entomopatógenos) producen Bacillus thuringiensis (un insecticida microbiano) y Trichogramma (pequeñas avispas), ambos muy eficaces contra las polillas, como la palomilla. Además, el maíz mezclado con otros cultivos como el frijol o papa dulce en policultivos produce mucho menos ataque de plagas que el maíz en monocultivo. Esto también aumenta la razón de tierra equivalente (cultivas más cultivos totales en un área determinada de tierra) y protege el suelo.
Cuando el maíz transgénico Bt se plantó en 2008 como un cultivo de prueba, los investigadores y los agricultores del movimiento agroecológico expresaron su preocupación. Varias personas advirtieron que la liberación de cultivos transgénicos ponía en peligro la diversidad biológica agrícola y estaba en contradicción con los propios planes del gobierno, al desviar el foco de la agricultura agroecológica que había sido estratégicamente adoptado como política en Cuba. Otros consideraron que la biotecnología se ha orientado hacia los intereses de las corporaciones multinacionales y el mercado. Teniendo en cuenta sus riesgos potenciales para la salud pública y ambiental, plantearon que sería mejor para Cuba continuar haciendo hincapié en las alternativas agroecológicas que han demostrado ser seguras y han permitido al país producir alimentos en las difíciles circunstancias económicas y climáticas.

La principal ventaja demostrada de los cultivos transgénicos ha sido simplificar el proceso de cultivo, permitiendo a los agricultores trabajar más la tierra. Los cultivos transgénicos resistentes a herbicidas (como el “Roundup Ready” de maíz y soya) y que producen su propio insecticida (como el maíz Bt) en general no producen más que los no modificados genéticamente. Sin embargo, con estos cultivos modificados genéticamente junto con un mayor nivel de mecanización (tractores más grandes) han hecho posible que el tamaño de una finca de grano de soya y maíz en el medio oeste de EE.UU. aumentará de alrededor de 240 hectáreas (600 acres) a alrededor de 800 hectáreas (2,000 acres).

En septiembre de 2010 un grupo de expertos preocupados por los cultivos transgénicos se reunió con miembros de la junta y el personal del Centro Nacional para la Seguridad Biológica y la Oficina de Regulación Ambiental y Seguridad Nuclear, las instituciones encargadas de licencias de cultivos transgénicos. Los expertos emitieron una declaración llamando a una moratoria sobre los cultivos transgénicos hasta que haya más información disponible y la sociedad tenga la oportunidad de debatir los efectos ambientales y de salud de la tecnología. Sin embargo, hasta ahora no ha habido ninguna respuesta a esta solicitud. Uno de los resultados positivos del debate de un año de duración sobre la incompatibilidad de la plantación de FR-Bt1 maíz transgénico en Cuba fue el reconocimiento abierto por las autoridades de las posibles consecuencias devastadoras de los cultivos transgénicos para el sector de los pequeños agricultores. Aunque parece que el uso de maíz transgénico se limitará exclusivamente a las áreas de Cubasoy y otras áreas convencionales bajo una estricta supervisión, este esfuerzo es muy cuestionable. 11

El Resultado de la paradoja- ¿qué nos ofrece el futuro?

La inestabilidad en los mercados internacionales y el aumento de precios de los alimentos en un país muy dependiente de las importaciones de alimentos amenaza la soberanía nacional. Esta realidad ha llevado a altos funcionarios a hacer declaraciones haciendo hincapié en la necesidad de priorizar la producción de alimentos basada en los recursos disponibles a nivel local. 12 De hecho, es paradójico que, para lograr la seguridad alimentaria en un período de crecimiento económico, la mayoría de los recursos se dedican a la importación de alimentos o la promoción de esquemas de agricultura industrial en lugar de estimular la producción local de los campesinos. Hay un retorno cíclico de apoyo a la agricultura convencional por los responsables políticos cuando la situación financiera mejora, mientras que los enfoques sostenibles y la agroecología, considerado como “alternativas”, sólo son compatibles con los escenarios de escasez económica. Esta mentalidad cíclica socava los avances logrados con la agroecología y la agricultura orgánica desde el colapso económico de 1990.

La agricultura cubana en la actualidad lleva a cabo dos modelos extremos de producción de alimentos: un modelo intensivo con altos insumos, y otro, a partir de la aparición del período especial, orientado hacia la agroecología y sobre la base de bajos insumos. La experiencia acumulada en iniciativas agroecológicas en miles de pequeñas explotaciones agrícolas y medianas empresas, constituye un valioso punto de partida en la definición de políticas nacionales para apoyar la agricultura sostenible, rompiendo con un modelo de monocultivo predominante durante casi 400 años. Además de Cuba ser el único país del mundo que fue capaz de recuperar su producción de alimentos mediante la adopción de enfoques agroecológicos en condiciones extremas de dificultades económicas, la isla presenta varias características que sirven como pilares fundamentales para ampliar la agroecología a niveles sin precedentes:

Cuba representa el 2 por ciento de la población de América Latina, pero tiene un 11 por ciento de los científicos en la región. Hay alrededor de 140,000 profesionales de alto nivel y técnicos de nivel medio, decenas de centros de investigación, universidades agrarias y sus redes, las instituciones gubernamentales como el Ministerio de Agricultura, las organizaciones científicas de apoyo a los agricultores (es decir, ACTAF), y las organizaciones de agricultores como ANAP.

Cuba tiene tierras suficientes para producir suficientes alimentos con métodos agroecológicos para satisfacer las necesidades nutricionales de sus once millones de habitantes. 13 A pesar de la erosión del suelo, la deforestación y la pérdida de la biodiversidad durante los últimos cincuenta años-, así como durante los últimos cuatro siglos de la agricultura extractiva -las condiciones del país siguen siendo excepcionalmente favorables para la agricultura. Cuba cuenta con seis millones de hectáreas de tierra bastante llano y otro millón de hectáreas de pendiente suave que se puede utilizar para el cultivo. Más de la mitad de esta tierra permanece sin cultivar, y la productividad de la tierra y la mano de obra, así como la eficiencia de uso de los recursos, en el resto de esta área de la finca sigue siendo bajo. Si todas las fincas campesinas (que controlan el 25 por ciento de la tierra) y todas las UBPC (controlando el 42 por ciento de la tierra), adoptaran diseños agroecológicos diversificados, Cuba sería capaz de producir lo suficiente para alimentar a su población, suministrar alimentos a la industria turística e incluso exportación para ayudar a la generación de divisas. Toda esta producción se complementa con la agricultura urbana, que ya está alcanzando niveles significativos de producción.

Aproximadamente un tercio de todas las familias campesinas, unas 110,000 familias, se han unido a la ANAP en su Movimiento Agroecológico Campesino a Campesino. Que utiliza métodos participativos basados en las necesidades de los campesinos locales y permite la socialización de la gran reserva de la familia y conocimiento de la comunidad agrícola, que está vinculado a sus condiciones históricas y las identidades. Mediante el intercambio de innovaciones entre ellos, los campesinos han sido capaces de dar pasos dramáticos en la producción de alimentos en relación con el sector convencional, mientras que la preservación de la biodiversidad agrícola y el uso de cantidades mucho menores de los productos agroquímicos.

Las observaciones del desempeño agrícola después de eventos climáticos extremos en las dos últimas décadas han puesto de manifiesto la resistencia de las fincas campesinas a los desastres climáticos. Cuarenta días después de que el huracán Ike golpeó a Cuba en 2008, los investigadores realizaron una encuesta en las fincas de las provincias de Holguín y Las Tunas y se encontró que las granjas diversificadas exhibieron pérdidas del 50 por ciento en comparación con 90 a 100 por ciento de las granjas vecinas de monocultivos. Del mismo modo las granjas agroecológicas lograron mostrar una recuperación más rápida de su producción (80 a 90 por ciento cuarenta días después del huracán) que las de monocultivos. 14 Estas evaluaciones enfatizan la importancia de mejorar la diversidad vegetal y la complejidad de los sistemas agrícolas para reducir la vulnerabilidad a eventos climáticos extremos, una estrategia arraigada entre los campesinos cubanos.

La mayor parte de los esfuerzos de producción se han orientado hacia el logro de la soberanía alimentaria, definida como el derecho de toda persona a tener acceso a alimentos seguros, nutritivos y culturalmente apropiados en cantidad y calidad suficientes para mantener una vida saludable con plena dignidad humana. Sin embargo, dado el aumento esperado en el costo del combustible y los insumos, la estrategia agroecológica cubana también tiene como objetivo la mejora de otros dos tipos de soberanías. La soberanía energética es el derecho de toda persona a tener acceso a la energía suficiente dentro de los límites ecológicos de fuentes sostenibles adecuadas para una vida digna. La soberanía tecnológica se refiere a la capacidad de lograr soberanía alimentaria y energética mediante el fomento de los servicios ambientales derivados de la biodiversidad agrícola existente y el uso de los recursos disponibles a nivel local.

Elementos de las tres soberanías de alimentos, la energía y la tecnología se puede encontrar en cientos de pequeñas explotaciones agrícolas, donde los agricultores están produciendo 70 a 100 por ciento de los alimentos necesarios para su consumo familiar, mientras que los excedentes de la producción son vendidos en el mercado, lo que les permite obtener ingresos (por ejemplo, la Finca del Medio, CCS Reinerio Reina en Sancti Spíritus; Plácido granja, CCS José Machado; Cayo Piedra, en Matanzas, que pertenecen a CCS José Martí, y San José de granja, CCS Dionisio San Román, en Cienfuegos). Estos niveles de productividad se obtienen utilizando tecnologías locales, como la lombricultura y la reproducción de los microorganismos benéficos nativos, junto con los sistemas de producción diversificados, como los policultivos, rotaciones, integración animal en las granjas de cultivos y agroforestería. Muchos agricultores también están utilizando los sistemas integrados de alimento y energía para generar sus propias fuentes de energía mediante el trabajo humano y animal, biogás, y molinos de viento, además de producir cultivos para biocombustibles tales como jatrophaintercropped con yuca. 15

Conclusiones

Un amplio conocimiento de la ciencia y la práctica de la agroecología existe en Cuba, el resultado de la experiencia acumulada promovida por investigadores, profesores, técnicos y agricultores con el apoyo de ACTAF, ACPA y la ANAP. Este legado se basa en las experiencias en las comunidades rurales que contienen exitosos “faros agroecológicos” de los que principios han irradiado para ayudar a construir la base de una estrategia agrícola que promueve la eficiencia, la diversidad, la sinergia y la flexibilidad. Al aprovechar el potencial de la agroecología, Cuba ha sido capaz de alcanzar altos niveles de producción con bajas cantidades de energía y de insumos externos, con rendimientos de la inversión en la investigación varias veces superiores a los derivados de los enfoques industriales y biotecnológicos que requieren equipo pesado, combustible y laboratorios avanzados.

La voluntad política expresada en los escritos y discursos de altos funcionarios sobre la necesidad de dar prioridad a la autosuficiencia agrícola debe traducirse en un apoyo concreto para la promoción de iniciativas productivas y de eficiencia energética con el fin de llegar a las tres soberanías en el ámbito local (municipal) , un requisito fundamental para mantener un planeta en crisis.

Mediante la creación de más oportunidades de alianzas estratégicas entre la ANAP, ACPA, ACTAF, y centros de investigación, muchos proyectos piloto podrían ser puestos en marcha en municipios clave, probando diferentes tecnologías agroecológicas que promueven las tres soberanías, adaptadas a especiales condiciones ambientales y socioeconómicas de cada región. Estas iniciativas deberían adoptar la metodología de campesino a campesino que va más allá de paradigmas de arriba hacia abajo de investigación y extensión, permitiendo a los agricultores y los investigadores aprender e innovar colectivamente. La integración de profesores y estudiantes universitarios en este tipo de experimentación y los procesos de evaluación aumentaría el conocimiento científico para la conversión a una agricultura de base ecológica. También ayudaría a mejorar la teoría agroecológica, que a su vez se beneficia de la formación de las futuras generaciones de profesionales, técnicos y agricultores.

El movimiento agroecológico constantemente insta a los políticos cubanos con una perspectiva convencional de revolución verde con agricultura industrial a tomar en cuenta la realidad de una nación e isla pequeña frente a un embargo y huracanes devastadores. Dadas estas realidades, abrazar los enfoques agroecológicos y sus métodos a través del país puede ayudar a Cuba a lograr la soberanía alimentaria, manteniendo su autonomía política.

Notas
1↩ Peter Rosset and Medea Benjamin, eds., The Greening of the Revolution (Ocean Press: Melbourne, Australia, 1994); Fernando Funes, et. al., eds., Sustainable Agriculture and Resistance (Oakland: Food First Books, 2002); Braulio Machín-Sosa, et. al., Revolución Agroecológica (ANAP: La Habana, 2010).
2↩ Food and Agriculture Organization of the United Nations (FAO), The State of Food and Agriculture 2006 (Rome: FAO, 2006), http://fao.org.
3↩ MINAG (Ministerio de la Agricultura), Informe del Ministerio de la Agricultura a la Comisión Agroalimentaria de la Asamblea Nacional, May 14, 2008 (MINAG: Havana, Cuba, 2008).
4↩ Ana Margarita González, “Tenemos que dar saltos cualitativos,” Interview with Orlando Lugo Fonte, Trabajadores, June 22, 2009, 6.
5↩ Raisa Pagés, “Necesarios cambios en relaciones con el sector cooperativo-campesino,” Granma, December 18, 2006, 3.
6↩ Dennis T. Avery, “Cubans Starve on Diet of Lies,” April 2, 2009, http://cgfi.org.
7↩ Fernando Funes, Miguel A. Altieri, and Peter Rosset, “The Avery Diet: The Hudson’s Institute Misinformation Campaign Against Cuban Agriculture,” May 2009, http://globalalternatives.org.
8↩ FAO, Ibid.
9↩ FAOSTAT Food Supply Database, http://faostat.fao.org, accessed July 28, 2011.
10↩ René Montalván, “Plaguicidas de factura nacional,” El Habanero, November 23, 2010, 4.
11↩ Fernando Funes-Monzote and Eduardo F. Freyre Roach, eds., Transgénicos ¿Qué se gana? ¿Qué se pierde? Textos para un debate en Cuba (Havana: Publicaciones Acuario, 2009), http://landaction.org.
12↩ Raúl Castro, “Mientras mayores sean las dificultades, más exigencia, disciplina y unidad se requieren,” Granma, February 25, 2008, 4–6.
13↩ Fernando Funes-Monzote, Farming Like We’re Here to Stay, PhD dissertation, Wageningen University, Netherlands, 2008.
14↩ Braulio Machin-Sosa, et. al., Revolución Agroecológica: el Movimiento de Campesino a Campesino de la ANAP en Cuba (ANAP: La Habana, 2010).
15↩ Fernando Funes-Monzote, et. al., “Evaluación inicial de sistemas integrados para la producción de alimentos y energía en Cuba,” Pastos y Forrajes (forthcoming, 2011).

ONU declara a Evo Morales defensor mundial de la Madre Tierra

TeleSUR _

La Asamblea General de las Naciones Unidas declaró este sábado al presidente boliviano Evo Morales, como “Héroe Mundial de la Madre Tierra”, como máximo exponente y paradigma de amor a la Pachamama.

El mandatario boliviano recibió una medalla y un pergamino “reconociendo que el máximo exponente y paradigma de amor a la madre tierra en este mundo es el Presidente Evo Morales constructor de la nueva hermana república plurinacional de Bolivia e insigne luchador por la verdadera democracia y paz”, según señala la resolución con la que fue distinguido.

Miguel D’Escoto presidente de la Asamblea General de la ONU, fue el encargado de condecorar a Morales en un evento realizado en el Palacio Quemado, en la ciudad de la Paz (Bolivia) sede del gobierno de esa nación.

El reconocimiento se hizo en honor a la firme postura del jefe de Estado boliviano en defensa del medio ambiente y la Madre Tierra (Pachamama) y a su esfuerzo para que, el pasado 22 de abril, la ONU instituyera esa fecha como “Día Internacional de la Madre Tierra”.

D’Escoto aseguró que el mandatario boliviano, “en su mensaje tan lucidamente expresado”, conmovió muchísimo a las Naciones Unidas y su defensa incansable del medioambiente y de los recurso naturales ha tenido un gran impacto. “Porque el mensaje que él nos lleva, que nos ha traído, el mensaje de que nosotros necesitamos de la Tierra y que ella necesita de nosotros, es muy importante”, remarcó.

Afirmó además que la distinción otorgada a Morales es uno de de los acontecimientos políticos más importantes en toda la historia de América Latina y el Caribe.

“Ha sido el hecho de que nuestro hermano el Presidente Evo Morales Ayma haya llegado a la presidencia de Bolivia y el estar en ese lugar ha permitido que los valores de nuestro pueblo originarios sean expresados a través de él”, remarcó D’Escoto al entregarle una medalla y un pergamino que testimonia el nombramiento.

Asimismo, expreso que figuras como la de Evo Morales resalta valores que “son muy necesarios para ayudar a nuestro mundo a salir del pantano neoliberal de la codicia y la irresponsabilidad social en que nos encontramos”.

Morales comparte la distinción con el líder histórico de la revolución cubana, Fidel Castro, que fue nombrado “Héroe Mundial de la Solidaridad” y con el presidente difunto de Tanzania, Julius Nyerere, nominado “Héroe Mundial de la Justicia Social”.

“Lo que estamos queriendo hacer es presentar ante el mundo a estas tres personas y decir que ellos encarnan las virtudes, los valores dignos de ser emulados por todos nosotros”, puntualizó D’ Escoto, quien continuará en la La Paz hasta el próximo lunes.

Por su parte, el presidento boliviano agradeció la presencia del padre D’Escoto, que éste no es un reconocimiento a su persona “es un reconocimiento a nuestros antepasados, a pueblos originarios antes de la colonia, durante la colonia, durante la República, siempre nuestros hermanos han defendido la Madre Tierra”.

Morales aseguró que la experiencia de Bolivia, al plantear “vivir en armonía con la defensa de la Madre Tierra”, tiene repercusión a nivel internacional y es un reconocimiento a los antepasados.

“Esas comunidades donde no hay egoísmo, en esas comunidades donde no hay individualismo, en esas comunidades donde no hay ambición. Saludo las palabras del Padre cuando dice que hay que recuperar las vivencias en comunidad, esas vivencias de los pueblos indígenas originarios”, agregó.

El presidente de la Asamblea General de la ONU, reveló que la distinción fue aprobada después de una iniciativa del rey de Arabia Saudita, que tras escuchar el discurso de Morales en defensa de la Madre Tierra, sugirió convocar a una reunión para establecer en qué forma los valores ancestrales podían reactivarse para ayudar a las Naciones Unidas a enfrentar en forma efectiva las diferentes crisis, una de las más grandes provocada por el cambio climático.

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