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Venezuela: Peligros de no profundizar la revolución

Venezuela: Peligros de no profundizar la revolución
Escrito por Editorial Lucha de Clases (Venezuela)
Miércoles 11 de Abril de 2012

Para todos los revolucionarios y revolucionarias está perfectamente claro que el año 2012 será un año de grandes desafíos y definiciones. Actualmente la Revolución Bolivariana se encuentra en una encrucijada. O se radicaliza la Revolución y se profundizan los cambios, o la política reformista de sólo regular el capitalismo pero no acabar con él, puede llevar a la Revolución a sufrir una peligrosa derrota en el largo o incluso en el mediano plazo.
Sin embargo, como marxistas que somos, los compañeros y compañeras que nos agrupamos en torno al periódico Lucha de Clases entendemos también perfectamente que existe una enorme reserva de apoyo entre la clase trabajadora y las masas oprimidas a la Revolución Bolivariana y al Camarada Presidente, y que por lo tanto, el pueblo trabajador de nuestro país saldrá a votar masivamente este 7 de Octubre en defensa de la Revolución Socialista.

Ahora bien, no todo es color de rosas. La vanguardia de la clase trabajadora y del movimiento popular, sabe que al frente del proceso revolucionario se encuentran una capa de dirigentes que una vez que han llegado al poder y han adquirido groseros privilegios, han comenzado a dejar de un lado las luchas populares, las luchas que llevan adelante la clase trabajadora y las masas oprimidas para emanciparse de la opresión capitalista y poder así dignificar sus condiciones de vida.

Esta dirigencia reformista, que se contenta con hacerle meras reformas al capitalismo, como fijar controles de precios y establecer regulaciones a la banca privada, pero que no está dispuesta a romper con los capitalistas y a nacionalizar la banca, la industria y los latifundios, para ponerles a producir bajo control de la clase obrera y de las comunidades organizadas a fin de satisfacer todas las necesidades materiales y espirituales del pueblo, constituye actualmente un freno total y criminal para el proceso revolucionario.

Es cierto que las políticas sociales y misiones que ha impulsado el Camarada Presidente han permitido elevar de una manera significativa el nivel y la calidad de vida de nuestro pueblo en materia de salud, educación, alimentación y acceso a la cultura y al deporte, sin embargo, mientras se mantenga intacto el estado burgués, y mientras las grandes palancas de la economía se sostengan en manos de capitalistas, latifundistas y banqueros, es imposible terminar de resolver definitivamente los problemas más acuciantes de las masas como la escasez de vivienda, el acceso al empleo, el transporte, la salud y la seguridad, y mientras se mantenga así esta situación, existirá la posibilidad de un desgaste, desmovilización y apatía por parte de importantes sectores de la población que apoyan a la revolución. La historia nos ofrece crudos y trágicos ejemplos de ello.

Es en este punto donde las elecciones presidenciales del próximo 7 de Octubre jugarán un papel crucial para el proceso revolucionario. Como ya hemos dicho, confiamos en que las masas revolucionarias defenderán hasta el final a la Revolución, antes, durante y después del 7-O, sin embargo, el trabajo contrarrevolucionario que está haciendo la quinta columna burocrática dentro de nuestras propias filas también tiene sus consecuencias. La gloriosa Revolución Sandinista, aunque mucha gente no lo sabe, fue derrotada en las urnas. Daniel Ortega fue el candidato del Frente Sandinista en las elecciones presidenciales de 1989, y a pesar del enorme apoyo popular con el que contaba entre la clase trabajadora y el campesinado, este apoyo no fue suficiente para vencer al candidato de la burguesía en las urnas ¿Cuál fue la razón de su derrota? Una parte importante de las masas revolucionarias, al ver que sus problemas más acuciantes no fueron nunca resueltos por la Revolución, cayeron en la apatía y el desgaste.

Ahora bien, en este caso debemos tomar en cuenta la presión que sobre la conciencia de estos sectores de las masas que apoyaban al FSLN ejerció la guerra civil criminal promovida por el imperialismo norteamericano y la burguesía nicaragüense, sin embargo, hay un factor que fue aún más determinante que éste factor.

La dirigencia del FSLN, al igual que una gran parte de la dirigencia del PSUV, al llegar al poder degeneró burocráticamente como consecuencia de la opulencia en el nivel de vida y los privilegios adquiridos. La antigua dirigencia combatiente, guerrillera y “revolucionaria” del FSLN se volvió reformista, y su único interés pasó a ser el vivir de la revolución y no por la revolución, por lo cual se conformó con dedicarse a hacer meras reformas al capitalismo nicaragüense, sin tener intención alguna de expropiar a los capitalistas, demoler el estado burgués y construir el socialismo.

Si la dirigencia del FSLN hubiese nacionalizado los bancos, expropiado a los latifundistas y entregado las tierras a los campesinos, y si hubiese nacionalizado la industria con participación activa de la clase obrera nicaragüense, tal y como se hizo en la revolución cubana en los 60, el apoyo de los obreros y campesinos nicaragüenses a la revolución hubiese sido tan rotundo y poderoso que sin duda alguna, el imperialismo no hubiese podido derrotar a la revolución ni siquiera utilizando al plan criminal y asesino de los contras. El ejército revolucionario obrero y campesino de Nicaragua, habría hecho morder el polvo al imperialismo más duramente que en Vietnam y Daniel hubiese ganado aplastantemente en las elecciones. Es importante a su vez, señalar que estas no son “elucubraciones” de unos marxistas locos y radicales, como muchos reformistas a veces hacen ver, sino que son tesis basadas en la ciencia histórica, a la que tanto llama a estudiar y aprender el Camarada Presidente.

Las lecciones para Venezuela son claras. He allí los grandes desafíos que tenemos ante nosotros los revolucionarios y revolucionarias. Aún y venciendo el 7-O, debemos radicalizar la revolución a la izquierda de una vez por todas, como única garantía para avanzar de manera contundente hacia el socialismo y asegurar el triunfo definitivo de la revolución bolivariana sobre las fuerzas de la reacción.

El lado oscuro de la fuerza: El Capitalismo

Según el canon Star Wars, “el lado oscuro de la fuerza glorifica la fuerza del individuo. Desata destrucción, no por otra razón que por ganancia egoísta. Despoja naciones y destruye civilizaciones” ¿Suena parecido? La ideología capitalista glorifica el individuo. La dinámica capitalista, específicamente el imperialismo económico de los países del primer mundo, despoja las naciones del resto del planeta. Los Jedi lucharon contra el Imperio Galáctico para construir un sistema verdaderamente democrático. Hagamos lo mismo, luchemos contra el imperialismo y el capitalismo para construir una sociedad verdaderamente libre y democrática.

Hacia el Estado Comunal

Por: Juan Barreto
Fecha de publicación: 11/08/11

Fuente:http://www.aporrea.org/poderpopular/a128255.html

 

Sabemos que ha existido una brecha histórica entre el Estado y los ciudadanos y ciudadanas. Hay desconfianza entre el ciudadano funcionario que se siente Estado en cualquier instancia, dimensión o capacidad, y el ciudadano que no se siente Estado. Es la misma desconfianza que existe entre quien se siente parte del movimiento popular, cuando va a hablar con quien se supone que es representante de ese ciudadano ante el Estado. La paradoja actúa como que si el Estado fuera distinto a mí y yo tengo que lograr una alianza con él. Esto es producto del extrañamiento y la separación que engendra la forma Estado en el capitalismo. Y ocurre porque el Estado que hasta ahora hemos combatido sigue siendo una reedificación del Estado burgués, el Estado de la Cuarta República.

Entonces, es un aparato que actúa en correspondencia con sus propios intereses, como que si el Estado tuviese intereses distintos y separados de la sociedad. Y uno oye a compatriotas hablando de “políticas de Estado” y de “intereses de Estado”, separándose de la fuente originaria del poder constituyente que es el pueblo, asumiéndose subsumidos a una lógica.
Esa es una contradicción en la que la fuerza constituyente se desgasta. Por ello, o activamos el poder constituyente de la potencia generadora, o si no, tendremos un Estado burgués con sentimiento de culpa y, en el mejor de los casos, una sociedad más justa (¿capitalismo con rostro humano?) y “un Estado del Bienestar”.

Pero yo no creo sólo en una sociedad más justa por sí misma. No, porque me sitúo del lado de los que creemos en la libertad y la emancipación. Nosotros no somos tecnócratas, no aspiramos a manejar un léxico corporativo vaciado de pasión revolucionaria, sino que queremos arrancar de raíz al viejo Estado.

En esa perspectiva el Consejo Comunal podría ser la síntesis que resuelve la fuerza impugnadora del movimiento social versus la fuerza racionalizadora y organizadora (Weber) de la institución. De la lucha que se produce entre estas dos fuerzas, puede surgir algo nuevo: Los Consejos Comunales, en términos de Lenin: «Todo otro poder».

Porque hay que actuar siempre apelando al poder originario que es el poder constituyente. No se trata del reconocimiento clientelar por parte del Estado, porque entonces el movimiento popular queda subsumido a la lógica estatal y sin ruptura. Se des-sincroniza el movimiento, con lo cual los movimientos sociales terminarían sirviendo para establecer una relación parasitaria con el Estado. El poder comunal debe ser capaz de ejercerse sobre la sociedad, disolviendo las instituciones estatales constituidas. Asumiéndose autónomamente como autogobierno.

Socialismo venezolano: ¿de arriba hacia abajo o de abajo hacia arriba?



Primero quiero mencionar un proyecto empresarial venezolano que ha salido a relucir a través de la controversia de Wikileaks y luego quiero mencionar las leyes orgánicas recién aprobadas en Venezuela. La información de ambos temas la conseguí en venezuelanalysis.com. En ese contexto, luego me gustaría reflexionar un poco sobre el experimento socialista venezolano.


La Arepera Socialista

En la reciente controversia de WikiLeaks salió a relucir un “cable” estadounidense en el que discutían a fondo la Arepera Socialista creada en Caracas. Recientemente en Puerto Rico se están comenzando a vender arepas venezolanas pero para los que aun no sepan lo que son, se trata de una tortilla de maíz bastante gruesa que se come sola o con algún relleno como pollo, carne o queso. Culturalmente, son el equivalente a lo que son para nosotros frituras como las empanadillas o las alcapurrias. A través de la Corporación de Mercados Socialistas (COMERSO) se creo la Arepera Socialista en el Parque Central de Caracas, y los diplomáticos estadounidense que aparentemente la visitaron comunicaban al exterior lo sorprendentemente más eficiente y más barata que era comparada a las demás areperas de la ciudad. COMERSO tiene como objetivo ser canal de comercialización de los productos elaborados por las comunas, las fábricas socialistas y las empresas recuperadas del sector privado. Además, deberá incentivar la propiedad socializada en los medios de distribución (además de los de producción) para colaborar en la transición hacia el socialismo.

Leyes Orgánicas del Poder Popular

Por otro lado, en Venezuela ya se han aprobado cuatro de las cinco “leyes para el poder popular” que tienen como fin transformar las estructuras estatales de planificación y toma de decisiones para involucrar a más organizaciones de base. Las cinco leyes que conforman el bloque son: La Ley Orgánica del Poder Popular, la Ley Orgánica de Planificación Pública, la Ley Orgánica de Comunas, la Ley Orgánica de la Auditoria Social y la Ley Orgánica para el Desarrollo y Promoción de la Economía Comunal.

Me interesa discutir tres de estas: la Ley Orgánica de la Planificación Publica, la Ley Orgánica del Poder Popular y la Ley Orgánica de las Comunas. Las tres ya fueron aprobadas. Entre los objetivos de estas leyes se menciona la descentralización del poder, la propiedad colectiva, la autonomía, y organizar el Consejo de Gobierno Federal como encargado de planificación.

El Consejo Federal de Gobierno fue creado oficialmente a principios de este año y se compone de los ministros, alcaldes, gobernadores, representantes de los consejos comunales y representantes de movimientos sociales. El consejo tiene entre sus tareas coordinar el presupuesto nacional.

Sin embargo, más allá de la reunión a nivel nacional, se ha reunido a nivel local con los consejos comunales para discutir la asignación de fondos y recursos para proyectos específicos que son de un interés colectivo, tales como obras públicas, escuelas y hospitales.


“Para ser capaz de poner fin al estado burgués que todavía tenemos, tenemos que crear condiciones para el desarrollo de un estado comunitario, colectivo, democrático, protagónico y revolucionario. Es decir, para crear un estado que no permite que el poder se concentren en manos de unos pocos privilegiados “, dijo el legislador venezolano Augusto Montiel explicando la necesidad de las leyes.

Según la prensa de la Asamblea Nacional, el bloque de leyes estaba abierto a “una amplia consulta nacional” con la participación del ministro para las comunas, consejos comunales, legisladores y el presidente de Venezuela.

Ley Orgánica del Poder Popular

El legislador Ulises Daal dijo que esta ley, con sus 134 artículos, se refiere a la participación directa de las comunidades en la gestión pública, y que ese concepto fue apoyado por el artículo 5 de la Constitución.

El artículo 7 de la ley establece que uno de los objetivos de la misma es “promover el fortalecimiento de la organización de personas de conformidad con la consolidación de la democracia protagónica revolucionaria … y la creación de formas de auto-gobierno comunales y comunitarios. ”

Las organizaciones productivas de propiedad social (empresas de propiedad obrera, comunitaria o comunal) deben tener prioridad cuando cualquier organización del poder público necesite de bienes, servicios o trabajos realizados, como se indica en el artículo 29 de la ley aprobada.

La Ley define las organizaciones de poder popular como organizaciones que surgen cuando las personas se organizan en función de dónde viven o de su vida cotidiana, formando organizaciones integradas por ciudadanos con intereses y objetivos comunes con el fin de superar las dificultades y promover el bienestar colectivo. Organizaciones autónomas del poder popular son los consejos comunales y las comunas.

Daal, dijo que mientras la gente se organiza a través de estas formas de autogobierno, “Nadie será capaz de quitarle el poder a la gente”.

Ley Orgánica de Planificación Pública

Esta ley incorpora los consejos comunales y las comunas en el sistema de planificación nacional.

“Esta ley tiene como objetivo sentar las bases para la planificación que permita la administración de los recursos de manera eficiente, para lograr entonces una distribución justa de la riqueza”, dijo Daal.

El Sistema Nacional de Planificación Pública esta compuesto por los consejos de planificación publica del  estado, de los municipios, de las comunas, de los consejos comunales y el Consejo Federal de Gobierno.

La ley, según el informe, prevé la participación amplia y de masas en la determinación de objetivos de los planes, su aplicación y revisión futura.

La Ley Orgánica de Comunas

Se compone de 65 artículos relativos a la creación y organización de las comunas en el país, así como la formación del Parlamento Comunal que figuras de la oposición temen que un día desplace a la Nacional Asamblea.

Como se informó en el diario venezolano El Nacional, la Ley Orgánica de Comunas define estas estructuras sociales como “entidades locales formadas por varias comunidades que comparten las mismas características e intereses, con un régimen en el que los medios de producción son propiedad socializada y con un desarrollo endógeno y sostenible del modelo. “

Cada comuna tendrá Carta Fundacional (normas establecidas por la comunidad), un Banco de la Comuna, un Plan de Desarrollo de la Comuna y un Consejo de Planificación de la Comuna. El gobierno local y regional se debe someter al “Poder Popular, operando en la medida en que sea necesario para poner en práctica la voluntad del pueblo expresada a través de las comunas. A nivel nacional, todas las comunas estarán representadas en un parlamento nacional Comunal.

Últimos Comentarios

Tras el fracaso de la Unión Soviética y su modelo de capitalismo de estado o “socialismo desde arriba,”en los movimientos de izquierda ha cogido auge el concepto del “socialismo desde abajo” junto al de la democracia participativa. La llamada Revolución Bolivariana que ocurre en Venezuela choca con esta tendencia. A pesar de que el proceso en Venezuela enfatiza en la democracia participativa, intenta construir el socialismo a través del estado, con leyes y constituciones, desde arriba. Los socialistas “desde abajo”se oponen al proceso bolivariano porque el socialismo que intentan construir en Venezuela no surgirá como el producto de un movimiento de masas organizadas desde abajo, construyendo el poder desde abajo.

Los bolivarianos contrargumentan que la Revolución Bolivariana sí es desde abajo. Primero, la organización y movilización de masas contra el presiente neoliberal Rafael Caldera fue lo que dio paso a la victoria electoral del proyecto político de Chávez. En otras palabras, no fue el proyecto político de Chávez que propicio la organización de las bases, sino que las bases organizadas y movilizadas propiciaron la victoria electoral de Chávez y su proyecto. Además, el proyecto siempre ha hecho hincapié en que las bases sean participativas y protagónicas en el proceso. En otras palabras, los partidarios del socialismo venezolano consideran que no se puede plantear que el proceso en su país es otro intento del socialismo parlamentarista europeo o el socialismo soviético centralizado sino que es algo sumamente distinto.

Las personas que han visitado las comunidades venezolanas o que por lo menos han visto documentales como Inside the Revolution o South of the Border han visto que las comunidades venezolanas y los trabajadores venezolanos son los protagonistas de los cambios en ese país. Nadie puede argumentar que se trata de un proceso en el que la gente sigue las órdenes del gobierno mientras este se encarga de construir su concepción de socialismo. La gente esta organizada, militante, combativa, y participando activamente de la construcción del socialismo en sus empresas y en sus comunidades.

Entonces, ¿el socialismo venezolano se esta construyendo desde arriba o desde abajo? Yo pienso que de ambas maneras. A través de la historia han habido intentos de construirlo genuinamente desde abajo y han habido intentos de construirlo plenamente desde arriba. Todos los intentos han fracasado. Un sector del movimiento socialista venezolano decidió romper con las ortodoxias y combinar ambos métodos. Intentan construir el socialismo a través del estado, con elecciones, leyes y cambios a la constitución harmonizado con la construcción de comunas y gobiernos autónomos comunales (que con las ultimas leyes orgánicas se suben al mismo rango de poder que el ejecutivo y la legislatura), empresas comunitarias o comunales y empresas propiedad de trabajadores. Desde arriba y desde abajo se intenta derrumbar el poder burgués y construir el poder popular.

Yo tengo esperanzas en el proyecto. Les confieso que gran parte de mi desea mudarme tan pronto termine mis estudios a Venezuela para allí ejercer mi profesión y colaborar con el proceso (pero el 1% de nacionalismo que queda en algún rincón de mi ser me lo prohíbe). Reconozco que tiene deficiencias, que ha cometido errores y que probablemente cometa más. Pero, ¿algún proceso revolucionario ha sido perfecto? ¿Algún proceso revolucionario lograra ser perfecto? Reconocer las deficiencias del proceso no me mueve a minimizarlo o descartarlo. Todo lo contrario. Me mueve a solidarizarme más con ese proceso. Seamos internacionalistas y apoyemos a Venezuela en este proceso tan importante en nuestra historia.

Los derechos humanos en Puerto Rico

10 Diciembre 2010

Los derechos humanos

Hiram Lozada (abogado)

Cuando celebramos, hoy 10 de diciembre, el aniversario 62 de la Declaración Universal de los Derechos Humanos, aprobada por la Organización de las Naciones Unidas en 1948, hay que recordar que es la base fundamental de nuestra carta constitucional de derechos civiles de 1952 y de posterior legislación de protección social y económica. Para celebrar el evento, lo mejor es ver sus incumplimientos y procurar su efectiva vigencia.

Así hay que señalar que cuando se propone una cuota de $800 para los estudiantes de nuestra universidad pública, en un país donde el 65% de la población vive en la pobreza, se viola terriblemente el derecho a la educación.

Cuando el Gobierno utiliza la fuerza policiaca para invadir y cercar los recintos universitarios y se niega a dialogar con los estudiantes y los profesores, se violan los derechos a la libertad, la justicia y la paz.

Cuando los funcionarios del Gobierno proponen “sacar a patadas” a los estudiantes y profesores que disienten y protestan, propician “actos de barbarie” que menosprecian los derechos del hombre y la mujer.

Cuando la Policía y los cuerpos militares atacan y macanean a los estudiantes, por la mera participación en demostraciones pacíficas, el Estado se convierte en un régimen de tiranía y opresión, repudiado por las declaraciones de nuestra constitución y de las Naciones Unidas.

Cuando el Gobierno propone la construcción de un gasoducto, que cruzará mortalmente nuestros bosques y montañas y amenazará la vida de cientos de miles de personas, se viola la política pública constitucional de proteger al medio ambiente, la vivienda, la salud y a un nivel adecuado de vida.

Cuando el Gobierno criminaliza las protestas, niega y esconde información sobre sus actos y proyectos y utiliza su vasto poder económico para difundir la mentira, viola el derecho a la participación democrática, de información y de acceso, en condiciones de igualdad, a las funciones públicas del país.

Cuando el Gobierno utiliza su poder para comprar conciencias, tomar por asalto las instituciones públicas, llenar de acólitos los tribunales y suprimir la voz de las minorías, destruye el régimen de derecho, descarrila la voluntad del pueblo y viola las exigencias de la moral, del orden público y del bienestar general en una sociedad democrática.

Así cuando el Gobierno es tiránico, ilegítimo, inmoral y antidemocrático, surge, como dice la Declaración Universal de los Derechos Humanos, el supremo deber de la rebelión.

Tomado de El Nuevo Dia

Datos que nos hinchan las… durante Abril y la dolorosa

En el año 2007, nuestro pueblo trabajador y profesional* generó en ingresos $25.6 mil millones de dólares, de los cuales tuvieron que pagar en contribuciones $1.9 mil millones de dólares. Cerca de un 8% del total de ingresos de nuestro pueblo se destinó al pago de contribuciones.

Por otro lado, las corporaciones tributables que operan en Puerto Rico generaron $33.2 mil millones de dólares, de los cuales tuvieron que pagar en impuestos $937 millones de dólares. Notemos que a pesar de que las corporaciones generaron más ingresos que el pueblo, pagaron $988 millones de dólares menos que lo que tuvo que pagar nuestra clase obrera y profesional. De los ingresos que generaron las corporaciones tributables, solo se destinó un 2.8% al pago de contribuciones.

Además de que de partida no se les cobra suficiente de impuestos, las corporaciones deducen de sus planillas miles de millones de dólares. Las deducciones de las corporaciones son más de un 600% mayor que las deducciones en las planillas del pueblo.

Cabe destacar el adjetivo “tributable” utilizado por el Departamento de Hacienda. Nos recuerda que en Puerto Rico operan corporaciones foráneas que solicitan al gobierno en Puerto Rico exenciones contributivas básicamente a cambio de nada. Las empresas foráneas generan en Puerto Rico más de $30 mil millones de dólares sin aportar a Puerto Rico en contribuciones ni generando actividad economica sustancial. El tímido arbitrio temporero que se le impuso a estas empresas, empezando en 4% hasta descender a 0%, solo sirve para financiar la Reforma Contributiva del PNP que no soluciona nuestros problemas como nación pero sirve para estos políticos buscar votas al intentar simular que la “dolorosa” no es tan “dolorosa.”

Cuando se acerca el mes de abril, nuestro pueblo es agobiado. Mientras tanto, las grandes corporaciones, tanto las puertorriqueñas como las extranjeras, reparten migajas de lo que han generado a costa de la explotación de nuestra gente y nuestros recursos.

El día en que el poder político esté en manos del pueblo y no en manos de una minoría traicionera en Fortaleza y en el Capitolio, entre los primeros puntos de la agenda debe estar agravar las grandes corporaciones con mayores impuestos. Que la carga contributiva esté sobre ellas, y no sobre nuestra gente. Además, que de esa manera continúe el proceso de distribuir el poder económico, quitándoselo a las corporaciones y distribuyéndolo a modelos empresariales del pueblo, como las cooperativas, las empresas comunitarias y las empresas propiedad de trabajadores.

¡Que las injusticias del mes de abril sirvan para agitar y poner en pie de lucha a nuestra gente! ¡Que entre las consignas de transformación social siempre se incluya “Arriba los de abajo”!

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*Consideramos como nuestro pueblo trabajador y profesional a las personas que reportaron en sus planillas menos de $150,000 anuales.

*Los datos provienen del portal de Internet del Departamento de Hacienda

Puerto Rico y Honduras en el mismo tornado político

Ambos pueblos, el hondureño y el puertorriqueño, se encuentran sufriendo los estragos de básicamente el mismo tipo de tornado político y económico. En el caso de Honduras, el golpe de estado del 2009 puso en alto los avances que intentaba llevar a cabo el gobierno de Manuel Zelaya en aquel momento para profundizar la democracia mediante mecanismos participativos. El golpe de estado representó un distanciamiento del concepto de democracia y el poder del pueblo y un regreso al gobierno de unos pocos y para unos pocos. Este ataque dio paso a la implementación de la ya desacreditada receta neoliberal. El gobierno de Porfirio Lobo ahora implementa medidas que solo perjudicarán a los pobres en ese país al aumentar los costos de los servicios públicos (como el agua y la luz) mientras que reduce gastos en programas sociales que ayudan a la población empobrecida.

En el caso de Puerto Rico, vivimos desde hace siglos en un ataque permanente a nuestra democracia sencillamente porque vivimos colonizados. El poder, en última instancia, recae en las manos de un poder extranjero, y no en las manos de los puertorriqueños. En adición, el gobierno colonial del ELA carece de mecanismos participativos que nos pudiesen comenzar a acercar a una verdadera democracia. El modelo pseudo-democrático puertorriqueño nos asegura un gobierno de unos pocos y para unos pocos igual que en Honduras. Este modelo es el que permitió que el arduo defensor de los ricos y empresarios Luis Fortuño llegase a la gobernación de nuestro país y comenzará a aplicar la misma receta neoliberal que aplica Lobo en Honduras. El gobierno gasta menos y cobra más por sus servicios con el objetivo de permitirle a los ricos y empresarios jugar un rol más protagónico en el país. De eso se trata en realidad. ¿Quién debe participar más y ser más protagónico en la toma de decisiones? ¿el pueblo? ¿o los ricos y empresarios? Para Fortuño, Lobo, Estados Unidos, el PNP y el PPD la respuesta es los ricos y empresarios. El pueblo debe responder con combatividad y militancia que la participación y el protagonismo donde deben estar es en las manos del pueblo.