Etiquetado: desigualdad

La Vagancia y el Mantengo de los Puertorriqueños

Cuantas veces no hemos escuchado lo siguiente??:

“El problema es q la mayoría de los boricuas son mantenidos; tienen 8 hijos pa llenar el carrito y coger suficientes cupones pa tener un plasma y directv en el caserío”–

El libro “Sobrevivencia, pobreza y “mantengo”, la política asistencialista estadounidense en Puerto Rico: el PAN y el TANF” de Linda I. Colon Reyes derrota este estereotipo y lo recomiendo fuertemente. A continuación una reseña del libro adquirida en la pagina web de Prensa Comunitaria:

Desenmascaran mitos sobre la pobreza en Puerto Rico

LUNES, 21 DE MARZO DE 2011 10:17 CARLA MINET

Como si tuviera una lupa que le permite ver al detalle la realidad del país, Linda Colón se lanzó al reto de estudiar los datos y estadísticas relacionadas con la composición socioeconómica de los grupos en desventaja en Puerto Rico y como resultado de su investigación, entrega el libro Sobrevivencia, pobreza y “mantengo”, la política asistencialista estadounidense en Puerto Rico: el PAN y el TANF. La publicación de Ediciones Callejón será presentada por la Dra. Norma Rodríguez y el Dr. Héctor Meléndez Lugo en la Librería La Tertulia en Río Piedras, este miércoles, 23 de marzo a las 7:00pm.

Durante su investigación, Colón encontró datos que confrontan de forma contundente muchos de los mitos sobre los pobres en el país. La experta en el tema, desmitifica algunas de esas concepciones. En Puerto Rico, son más las personas que viven bajo los niveles de pobreza que las personas que dependen de los programas de asistencia federal. Este y muchos otros datos sobre la política asistencialista estadounidense en Puerto Rico, están detallados en el libro.

La profesora Colón ha dedicado muchos años de estudio al análisis de la pobreza, y enseña sobre el tema en la Universidad de Puerto Rico, Recinto de Río Piedras. También fue directora de la Oficina de Comunidades Especiales y es presidenta interina de la Junta de Directores de Prensa Comunitaria.

Siempre se ha dicho que en Puerto Rico más del 60% de la población vive de la asistencia del gobierno federal. “Falso, nunca ha sido así”, asegura Colón. Según los hallazgos revelados en el libro, en septiembre del 2007, el PAN ofreció servicios asistenciales a 1,086,811 personas. Las mismas constituían el 27% de la población total de Puerto Rico. En septiembre del 2008, debido a la profundización de la crisis nacional e internacional, esa cifra aumentó a 1,243,653 (32%) personas.

Otro mito echado por el piso por Colón es aquel de que “los pobres viven cómodos porque les dan mucho dinero sin tener que trabajar”. También es falso, sustenta. “Las ayudas del PAN y el TANF son ayudas complementarias que no alcanzan para vivir. El promedio de dinero otorgado en ayuda para compra de alimento osciló entre 18 centavos diarios por persona en 1973-74, $1.62 diario en 1989-90 y alrededor de $3.57 diarios en el 2007. Esta última cifra equivale a $1.19 por comida. El promedio de ayuda recibido por personas en el 2008 era $112.87 mensuales equivalentes a $3.64 diario. En ese mismo año hubo un aumento de 8% en el precio de los alimentos. El pasado año llegó a $1.25 diario”.

Colón también exploró el perfil socioeconómico de los residenciales públicos de la isla. En el 2006 el Departamento de la Vivienda informó que en los residenciales públicos de Puerto Rico vivían 134,418 personas y alrededor de 49,413 familias. Entre las familias, 81% estaban encabezadas por mujeres. En el 2006, de acuerdo con los datos provistos por el Departamento de la Vivienda, los porcentajes de familias encabezadas por mujeres en los residenciales se mantenían sobre el 80% en muchos municipios y sobre el 70% en todos.

La situación de pobreza y su efecto en las mujeres se puede atisbar con algunos datos que recopila la socióloga. Por ejemplo, en el 2006, de acuerdo con los datos provistos por el Departamento de la Vivienda, los porcentajes de familias encabezadas por mujeres en los residenciales se mantenían sobre el 80% en muchos municipios.

Otra repetida leyenda de que las familias pobres son numerosas porque las mujeres tienen hijos para que les den más ayudas y el gobierno los mantenga también resulta ser falsa según las estadísticas. La población de Puerto Rico frenó su crecimiento y las familias que reciben el PAN tiene las mismas características que las demás. El 92% de las familias que recibían el PAN tenían 4 miembros o menos.

La presentación del libro Sobrevivencia, pobreza y “mantengo”, la política asistencialista estadounidense en Puerto Rico: el PAN y el TANF será transmitida en directo por http://www.prensacomunitaria.com.

En el contexto del nuevo Informe de Casa Blanca sobre Puerto Rico emitido esta semana, esta discusión adquiere pertinencia pues el informe parece proponer que se aumente la dependencia de la isla de los fondos federales.

—————–

Otras entradas de idialectica relacionadas al tema:

Los puertorriqueños son vagos igual que los negros

Datos que nos hinchan las… durante Abril y la dolorosa

En el año 2007, nuestro pueblo trabajador y profesional* generó en ingresos $25.6 mil millones de dólares, de los cuales tuvieron que pagar en contribuciones $1.9 mil millones de dólares. Cerca de un 8% del total de ingresos de nuestro pueblo se destinó al pago de contribuciones.

Por otro lado, las corporaciones tributables que operan en Puerto Rico generaron $33.2 mil millones de dólares, de los cuales tuvieron que pagar en impuestos $937 millones de dólares. Notemos que a pesar de que las corporaciones generaron más ingresos que el pueblo, pagaron $988 millones de dólares menos que lo que tuvo que pagar nuestra clase obrera y profesional. De los ingresos que generaron las corporaciones tributables, solo se destinó un 2.8% al pago de contribuciones.

Además de que de partida no se les cobra suficiente de impuestos, las corporaciones deducen de sus planillas miles de millones de dólares. Las deducciones de las corporaciones son más de un 600% mayor que las deducciones en las planillas del pueblo.

Cabe destacar el adjetivo “tributable” utilizado por el Departamento de Hacienda. Nos recuerda que en Puerto Rico operan corporaciones foráneas que solicitan al gobierno en Puerto Rico exenciones contributivas básicamente a cambio de nada. Las empresas foráneas generan en Puerto Rico más de $30 mil millones de dólares sin aportar a Puerto Rico en contribuciones ni generando actividad economica sustancial. El tímido arbitrio temporero que se le impuso a estas empresas, empezando en 4% hasta descender a 0%, solo sirve para financiar la Reforma Contributiva del PNP que no soluciona nuestros problemas como nación pero sirve para estos políticos buscar votas al intentar simular que la “dolorosa” no es tan “dolorosa.”

Cuando se acerca el mes de abril, nuestro pueblo es agobiado. Mientras tanto, las grandes corporaciones, tanto las puertorriqueñas como las extranjeras, reparten migajas de lo que han generado a costa de la explotación de nuestra gente y nuestros recursos.

El día en que el poder político esté en manos del pueblo y no en manos de una minoría traicionera en Fortaleza y en el Capitolio, entre los primeros puntos de la agenda debe estar agravar las grandes corporaciones con mayores impuestos. Que la carga contributiva esté sobre ellas, y no sobre nuestra gente. Además, que de esa manera continúe el proceso de distribuir el poder económico, quitándoselo a las corporaciones y distribuyéndolo a modelos empresariales del pueblo, como las cooperativas, las empresas comunitarias y las empresas propiedad de trabajadores.

¡Que las injusticias del mes de abril sirvan para agitar y poner en pie de lucha a nuestra gente! ¡Que entre las consignas de transformación social siempre se incluya “Arriba los de abajo”!

—————————————————————————

*Consideramos como nuestro pueblo trabajador y profesional a las personas que reportaron en sus planillas menos de $150,000 anuales.

*Los datos provienen del portal de Internet del Departamento de Hacienda

El Racismo en el cine y la sociedad estadounidense: Fast and Furious

Recientemente vi la nueva película de “Fast and Furious” en el cine, y los diferentes personajes y su rol en la película dejan mucho que decir del racismo que continúa presente en la sociedad estadounidense.

La escena en donde se presenta uno de los protagonistas de la película, el agente del FBI Brian O’ Connor, consiste de él persiguiendo a un criminal de origen hispánico. Luego se nos informa que el villano de la película, Arturo Braga, también es de origen hispánico, y como especifica la película, de origen humilde; “directo del barrio.” De esta manera, refuerzan en la consciencia de los espectadores que los criminales tienden a ser latinos y los latinos tienden a ser criminales; y en especial los que son de origen humilde. A la vez continúan dando justificación a la situación socio-económica de los hispanos en Estados Unidos, ya que como erróneamente inculcan, tienen tendencias innatas hacia el crimen.

Otra escena que da de que hablar es la de una carrera que les permitirá a los protagonistas acercarse al villano. La carrera es entre los dos protagonistas (obviamente estadounidenses), un negro, y un árabe. Recuerdo que hace varios años los personajes negros tendían a ser los que morían primero. Esto era más evidente en las películas de horror. Sin embargo, en la carrera, luego de desastrosos accidentes, primero murió el personaje árabe. Entonces le siguió el personaje negro. Mientras que los protagonistas llegaron sanos y salvos a la meta. Esto nos reafirma que ahora hay un nuevo cuco para la sociedad estadounidense, los árabes. Que como nos demuestra la película y el resto de los medios, son o terroristas o criminales al igual que la mayoría de los negros. Al igual que con la comunidad hispana, inculcan generalizaciones erróneas para justificar la situación socio-económica de los negros y la situación de los árabes a nivel nacional e internacional.

Como podemos ver, plantear que hechos como la presidencia de Obama implican que el racismo ha culminado sería un grave error. El racismo continúa existiendo y cumpliendo su rol de aportar a la perpetuación de la desigualdad de clase de trabajadores y trabajadoras de orígenes distintos a los de la nación capitalista desarrollada.