Etiquetado: estados unidos

Asociado de Posada Carriles confiesa ser pagado para desestabilizar Venezuela

Por Tamara Pearson – venezuelanalysis.com
(Traducido por Idialectica)

Mérida, 8 de julio de 2010 (Venezuelanalysis.com) – Francisco Chávez Abarca, quien fue extraditado recientemente a Cuba, confesó haber sido contratado por Luis Posada Carriles para llevar a cabo actos de desestabilización en Venezuela en el período previo a las elecciones de la Asamblea Nacional en septiembre.

Chávez Abarca, al llegar al aeropuerto internacional de Caracas el pasado jueves, fue trasladado a la sede del SEBIN (Servicio Bolivariano de Inteligencia) para ser interrogado.

Secuencias obtenidas por Telesur muestran la llegada de Chávez Abarca en el aeropuerto y luego lo muestran conducido por funcionarios del aeropuerto tras descubrir que su pasaporte era falso y que había un código rojo de Interpol sobre él por parte de Cuba.

Telesur también muestra secuencias del sospechoso respondiendo a las preguntas de SEBIN. Cuando se le preguntó quien era su superior, Chávez Abarca contestó: “Luis Posda Carriles.”

“¿Desde dónde da órdenes? ¿Dónde está?”, Preguntó el oficial.

“no sé, porque yo tengo desde el 97 de no hablar con él

“¿Cómo se recibe instrucciones?”

“por medio de Daniel (Barrundia)”.

Daniel Barrundia, según Radio Mundial, está conectado a la contra-revolucionaria Fundación Cubano-Americana, con sede en Miami.

El oficial le preguntó Chávez Abarca cómo sabía que había contacto entre Barrundia y Posada, y Chávez Abarca respondió: “Yo sé cómo habla, yo sé cómo él se comporta, yo sé cómo piensa. Yo sé lo que podía decir y lo que diría. ”

Chávez Abarca supuestamente llegó a Venezuela para estudiar la perturbación que podría causar con el fin de sabotear las posibilidades del gobierno en las elecciones parlamentarias de septiembre. En respuesta a una pregunta sobre qué tipo de acciones que estaba planeando, dijo, “Los motines. Los disturbios … la quema de neumáticos … disturbios en la calle … la otra cosa que se puede hacer es atacar a un partido político … para que las partes (a favor de Chávez) empiecen a pelearse. ”

De acuerdo con el SEBIN, Chávez Abarca recibió sus instrucciones por correo electrónico, que sugieren una reunión de tres personas, dos de ellos venezolanos, en un restaurante cerca del aeropuerto.

Por último, Chávez Abarca, dijo que su pago por el trabajo sería determinado por él mismo.

El legislador venezolano Juan Mendoza y otras autoridades venezolanas han acusado públicamente a Chávez Abarca de querer cometer una “ola de atentados terroristas” en Venezuela y también criticó la falta de cobertura del tema por la prensa venezolana privada, diciendo que era sospechoso.

Sin embargo, los medios de comunicación privados han dado mucha cobertura a los comentarios de la esposa de Chávez Abarca, Karla Trigueros, quien acusó a las agencias de inteligencia de Cuba y Venezuela traer a la fuerza a su esposo a Venezuela desde Guatemala como parte de una operación “secreta”.

Venezuela deportó a Chávez Abarca a Cuba ayer, pero dijeron que continuarán investigando el caso, para descubrir con quién había estado planeando trabajar.

El general cubano retirado Fabián Escalante, dijo que la decisión del gobierno de Venezuela de extraditar a Chávez Abarca fue positiva y elaborada, “Este es un personaje que ha sido entrenado por las mejores escuelas de la Agencia Central de Inteligencia (CIA) y por el Bin Laden del hemisferio occidental, Luis Posada Carriles, quien es culpable de los atentados contra instalaciones turísticas cubanas en 1997.”

Escalante dijo que Chávez Abarca estaría sujetos a un “justo y transparente” juicio en Cuba.

Después de que Chávez Abarca fue deportado, el ministro del interior y los asuntos de justicia, Tarek El Aissami, dijo a la prensa que Venezuela mantiene una lucha seria contra el terrorismo. “Es un compromiso con la paz …, a … la verdadera lucha contra las organizaciones delictivas dedicadas al asesinato, a crear el pánico entre nuestros pueblos”, dijo El Aissami.

De acuerdo con Mendoza, Chávez Abarca, un ciudadano salvadoreño, fue la cabeza “de la delincuencia organizada en El Salvador”. En la década de 1990 supuestamente estuvo involucrado en el tráfico de drogas, la venta de armas, y la falsificación. En abril de 1997 fue acusado de poner bombas fuera de en un hotel en La Habana, en dos ocasiones distintas. Además colocó una bomba en México ese año y contrató a un mercenario, Ernesto Cruz León, para llevar a cabo misiones terroristas en Cuba. Cruz León confesó más tarde de poner bombas en hoteles de Cuba, que resultó en la muerte de un italiano.

Posada Carriles es un venezolano nacionalizado quien es buscado por su responsabilidad en el atentado contra un avión cubano en 1976 que dejó 73 pasajeros muertos. Actualmente se encuentra en Miami, donde está protegido por el gobierno de los EE.UU., que, yendo contra el derecho internacional, se niega a extraditarlo.

En los últimos años, una estrategia clave de la oposición antes de las elecciones ha sido la causa de violentos disturbios, así como la escasez de ciertos alimentos, en combinación con campañas en los medios para crear una sensación de insatisfacción e inseguridad entre la población venezolana.

También el martes, el presidente Hugo Chávez anunció que el supuesto narcotraficante Carlos Rentería, quien es buscado en Colombia, había sido capturado por las autoridades venezolanas el día anterior. Rentería también es buscado en Estados Unidos por conspirar para importar, poseer y distribuir cocaína, El Correo del Orinoco informó.

De acuerdo con El Espectador, el Departamento de Estado EE.UU. ofrece 5 millones por su captura, y el martes Chávez anunció que Rentería será extraditado a los EE.UU.

*Publicado en http://www.venezuelanalysis.com el 9 de julio de 2010

Fuente original: http://venezuelanalysis.com/news/5483

CIA, derecha venezolana y cubanos “gusanos” conspiran contra voluntad de los venezolanos

¿Desempolva la CIA la Operación Mangosta contra Venezuela?

Por: Percy Francisco Alvarado Godoy
::

La reciente publicación, el pasado 24 de septiembre, de una información sobre la participación de la ultraderecha venezolana en un plan para entrenar a un centenar de estudiantes venezolanos, pertenecientes a la UCV, la UCAB, la UNIMET, la UNET, ULA, entre otras, para ser entrenados en técnicas subversivas en Miami, en contubernio con organizaciones terroristas de origen cubano y por especialistas de la CIA, pone al desnudo la magnitud del plan desestabilizador implementado contra el gobierno de Hugo Chávez en Venezuela y revive pasadas operaciones de gran envergadura como la Operación Mangosta, usada contra Cuba en la década de los 60 del pasado siglo.

De acuerdo con dicha información, el grupo de estudiantes recibió entrenamiento en Miami sobre preparación de cocteles Molotov, resistencia guerrillera en la ciudad, amotinamiento, así como un fuerte entrenamiento ideológico anticomunista. El plan era, en esencia, que pusieran en práctica estas técnicas luego de su regreso a Caracas. Otro paso posterior, que ya se encuentra en período de implementación, es la multiplicación en talleres y encuentros en las universidades venezolanas de los conocimientos recibidos por parte de representantes de grupos como la FNCA, Alpha 66, Vigilia Mambisa, Movimiento Democracia, Consejo para la Libertad de Cuba y otros. Han participado igualmente varios miembros de la mafia terrorista venezolana de Miami como Rafael Poleo y su hija Patricia Poleo, Donatella Ungreddaen, ex coronel Antonio Semprum Valecillos, los ex tenientes José Antonio Colina, Isaac Solórzano y Henry Clement, el ex mayor Manuel Ramírez y otros, en unión de Pablo Díaz.

El objetivo de esta maniobra golpista tiene un carácter mediático y desestabilizador, presentando ante el mundo una falsa oposición a las reformas constitucionales emprendidas por el gobierno bolivariano. El empleo de los estudiantes de las universidades burguesas por la ultraderecha antichavista tuvo su origen en las movilizaciones previas al referéndum de la reforma constitucional de noviembre de 2007, cuando crearon un aparatoso show mediático alentador de la violencia callejera. Este preparado show mediático desembocó hace unos días cuando un grupo de estudiantes, manipulados por la extrema derecha se declaró en huelga de hambre ante la oficina de la Organización de los Estados Americanos, para atacar una supuesta persecución política por parte del gobierno.

Las orientaciones para los grupos opositores, particularmente los estudiantes en huelga, vienen del Norte y existen varios antecedentes que comprometen a los contrarrevolucionarios venezolanos radicados en Miami y a la mafia anticubana en esa ciudad, así como a la Agencia Central de Inteligencia de los Estados Unidos.

Como ya señalamos, existen fuertes evidencias de que las actuales ofensivas de la CIA contra Venezuela son la expresión de un intento de revivir la Operación Mangosta, esta vez contra la nación sudamericana, como una manera sistémica de implementar la guerra sucia en un amplio espectro.

John F. Kennedy aprobó la Operación Mangosta el 30 de noviembre de 1962, como un vasto plan de contingencia para derrocar a la Revolución Cubana después de la derrota de Playa Girón. A grandes rasgos, la CIA se propuso el desarrollo de agresiones de todo tipo contra territorio cubano, que incluían los ataques terroristas desde territorio norteamericano, la creación de focos guerrilleros en las montañas de la Isla, la planificación de acciones militares que propiciaran la intervención directa de las Fuerzas Armadas norteamericanas en Cuba, las agresiones económicas y una fuerte guerra ideológica a nivel internacional. En este sentido, se vieron involucradas diversas agencias y organismos estaduales de EE UU, tales como la propia CIA, los Departamentos de Defensa, de Estado y de Tesoro, así como la Agencia de Información de los Estados Unidos y otras agencias especializadas de la comunidad de inteligencia norteamericana.

Para implementarla, el gobierno norteamericano creó la estación JM-WAVE y destinó millones de dólares para lograr su cometido, reestructurando toda la jerarquía de inteligencia. Nuevos halcones pasaron a dirigir la CIA, entre ellos John Mc Cone como nuevo jefe de la misma, el general Marshall Carter, Richard Helms, el general Maxwell Taylor, Richard Bissell y otros; dedicándose a las operaciones específicas contra Cuba William Harvey, como Jefe de la Cuban Task Force; y Samuel Halpern, como su segundo al mando.

El bandidismo desarrollado por la CIA nucleó a cerca de dos mil individuos que cometieron incontables crímenes en las zonas rurales. La Operación Mangosta también concibió la guerra biológica contra Cuba, dirigida a dañar a la población civil y sabotear la producción de la Isla. También la Operación Mangosta contaba, entre sus 32 tareas, con 13 vinculadas a la guerra económica, que incluían el entorpecer el comercio de Cuba con otras naciones, atentar contra las producciones agropecuarias y mineras, atentar contra representaciones cubanas en el exterior, así como afectar la generación energética y las producciones industriales del país.

Durante el período de vigencia del Plan Mangosta, en un lapso de unos 14 meses se registraron de ellas 716 sabotajes de envergadura contra objetivos económicos. Como respuesta, Cuba accedió a la sugerencia de la Unión Soviética de emplazar cohetes atómicos en su territorio, lo que condujo a la Crisis de los misiles de Cuba en octubre de 1962, el momento álgido de la Guerra Fría.

Para los altos personeros de la administración norteamericana estaba claro que todas las acciones de la guerra irregular contra Cuba, desembocarían en un conflicto armado entre las dos naciones, previsto para octubre de 1962. Sin lugar a dudas, el impacto de esta operación de la CIA fue enorme, no solo en la cantidad de daños humanos provocados, sino también en cuanto a afectaciones económicas. Solo en el período de ejecución de los planes de la operación Mangosta, se realizaron 716 grandes sabotajes de envergadura contra la economía cubana.

Aunque teóricamente fue suspendida luego de octubre de 1962, la Operación Mangosta continuó adquiriendo distintos matices hasta el día de hoy. Por un lado sirvió de base a las políticas de las subsiguientes administraciones norteamericanas hacia Cuba y, por otro, preparó a un extenso grupo de terroristas que han causado muertes y daños incalculables a las naciones latinoamericanas, muchos de los cuales participan hoy en las agresiones contra Venezuela.

La guerra sucia contra la Revolución Bolivariana llevada a cabo por los Estados Unidos guarda grandes coincidencias con los planes usados una vez contra Cuba. Examinemos algunos elementos para atestiguar esta aseveración:

● Creación y apoyo a una base contrarrevolucionaria en el exterior: La CIA ha buscado entre los cerca de 10 000 venezolanos residentes en Miami, al personal idóneo para desarrollar su guerra sucia contra Venezuela, al igual que lo hizo una vez con los contrarrevolucionarios cubanos que emigraron hacia esa ciudad luego del triunfo revolucionario de 1959.

En tal sentido, se ha apoyado en la base contrarrevolucionaria cubana residente en esa ciudad floridana, de la que ha solicitado apoyo a sus planes contra Chávez. Los grupos terroristas radicados en Miami han prestado financiamiento y entrenamiento a los contrarrevolucionarios venezolanos y han participado, asimismo, en las campañas mediáticas contra su gobierno.

Algunos hechos aseveran esta afirmación: El 29 enero de 2003, se creó una alianza entre los Comandos F-4, organización terrorista del auto proclamado comandante, Rodolfo Frómeta, y la mal llamada Junta Patriótica Venezolana, dirigida por el capitán golpista Luis Eduardo García. Esta alianza entre terroristas ha permitido que se entrenen cerca de cincuenta extremistas en los pantanos de los Everglades, con vistas a desarrollar acciones violentas contra Cuba y Venezuela.

Imitando los desfiles callejeros de los escuálidos en Venezuela, tuvo lugar el 18 de enero de 2003 una marcha contra la Revolución Bolivariana, en la que participaron varios representantes de la mafia terrorista de Miami, repitiendo este desfile antichavista, el 27 de marzo 2004 realizaron una nueva marcha en las calles de la Pequeña Habana, en Miami. Confraternizando y vociferando histéricas consigna contra Chávez, se vio en esta ocasión al vendido dirigente sindical Carlos Ortega y al ex ministro de Defensa venezolano, Radamés Muñoz, con “ilustres” representantes de la mafia miamense como Tony Calatayud, reconocido terrorista dirigente del Congreso Nacional Cubano; al ultraderechista Lincoln Díaz-Balart y el alcalde de Miami-Dade, Alex Penelas.

El 7 de junio de 2007 varios grupos de la mafia anticubana de Miami, entre ellos la FNCA, envió grandes sumas de dinero para financiar las actividades antichavistas de los grupos contrarrevolucionarios en Venezuela. En esta campaña también participó la Organización de Venezolanos en el Exilio (Orvex).

El 10 de abril de 2008 la Junta de Directores del Partido Nacionalista Democrático (PND), hizo entrega del premio Paladín de la Libertad a uno de los principales representantes de la contrarrevolución venezolana, el ex general Raúl Baduel, en un almuerzo en Hotel Sheraton Miami Airport.

Otro hecho que atestigua los fuertes vínculos entre estas mafias contrarrevolucionarias tuvo lugar el 6 de marzo de 2009, cuando varios cabecillas terroristas como Huber Matos, Ángel De Fana y otros miembros de Alpha 66, se encontraron con sus socios venezolanos, representados por los conspiradores golpistas Gustavo Díaz, el ex coronel del ejército; el ex capitán Javier Nieto Quintero y el ex teniente José Antonio Colina Pulido, participantes en el golpe de 2002.

No cabe duda, pues, que en este caso Diablo los cría y la CIA se encargó de juntarlos.

● Desarrollo de una guerra ideológica basada en el terror mediático: El contar con el sostén de los dueños de los principales medios de comunicación en Venezuela, así como con el apoyo de diversas organizaciones periodísticas internacionales vinculadas a la CIA, han permitido a la contrarrevolución venezolana desarrollar una poderosa campaña ideológica contra el presidente Chávez y la Revolución Bolivariana, encaminada a desinformar y desvirtuar el proceso que tiene lugar en ese país.

Con posterioridad a la victoria de Hugo Chávez en el referéndum revocatorio del 2004, los EEUU endurecieron su guerra ideológica contra el presidente venezolano. En varias declaraciones de prominentes miembros del gobierno como la ex Secretaria de Estado Condoleezza Rice, el ex director de la CIA Porter Goss, el ex Secretario de Defensa Donald Rumsfeld, el general Bantz Craddock, ex Comandante de SOUTHCOM, el Director de la Oficina de Política Nacional de Control de Drogas John Walters, así como varias figuras de la actual administración del presidente Barak Obama, se ha acusado al presidente venezolano como violador de los derechos humanos y de la democracia, promotor del terrorismo, dictador anticonstitucional, represor y narcotraficante, vinculado al lavado de dinero y a la corrupción, genocida y otros epítetos, en un ingente esfuerzo por desvirtuar a su figura ante la opinión pública internacional.

En el intento por demonizar a Chávez y a la Revolución venezolana, se han valido de la Sociedad Interamericana de Prensa (SIP), Human Rights Watch, Amnistía Internacional, Reporteros sin Fronteras, National Endowment for Democracy, la USAID y diversas ONG como Sinergia y Súmate, que sirven de fachada a la CIA o se vinculan estrechamente a ésta y acusan al gobierno de Venezuela de violador de derechos humanos y de la libertad de expresión.

● Crear artificialmente un diferendo entre Venezuela y Colombia como justificación para un conflicto con Estados Unidos: Antes de culminar su mandato, el presidente Bush declaró que los Estados Unidos defenderán a Colombia en caso de un conflicto militar con Venezuela, esclareciendo de esta forma su pretensión de acabar con la Revolución Bolivariana y, de esta manera, apoderarse de las importantes reservas de petróleo y gas existentes en la región.

Con la complicidad del gobierno colombiano de Álvaro Uribe, los Estados Unidos han creado una zona de tensiones en la frontera colombo venezolana mediante el empleo de miles de paramilitares, quienes realizan reiteradas incursiones para agredir al territorio de Venezuela.

Otro de los elementos del conflicto fabricado por los Estados Unidos es inculpar al gobierno venezolano de apoyar a los grupos guerrilleros de las FARC. El pasado 29 de julio de 2009, la cancillería de Bogotá acuso de manera irresponsable a Venezuela de darle a las FARC armamento sueco para su enfrentamiento armado al gobierno colombiano. Por otra parte, la legítima decisión del gobierno venezolano emitida el 17 de enero de 2008 de reconocer a las FARC y al ELN como grupos insurgentes, rechazando la certificación como terroristas endilgadas a estos por el Departamento de Estado, avivó aún más las diferencias entre las dos naciones.

A pesar de que las diferencias entre Venezuela y Colombia quedaron zanjadas en la Cumbre de Río, celebrada en marzo del 2008 y que los cancilleres de ambas naciones continuaron las negociaciones en junio de ese año, dentro del marco de la XXXVIII Asamblea General de OEA, el gobierno colombiano ha intentado de manera reiterada de recrudecer el diferendo. Un elemento nocivo para calentar la situación en la región ha sido el compromiso del gobierno colombiano de establecer siete bases norteamericanas en su territorio y, paradójicamente, las acusaciones sobre un rearme militar de Venezuela.

Con una cara de complacencia y de hipócrita fraternidad, Uribe se ha reunido con Chávez, primero el 11 de julio de 2008 en Paraguaná, en Venezuela, y, luego, en Cartagena el 24 de enero de 2009, prometiendo a eliminar cualquier diferendo entre ambas naciones. Sin embargo, solapadamente, se presta al rejuego geopolítico de Estados Unidos en la región.

El clímax de este diferendo provocado por Uribe tuvo lugar el 26 de julio del 2009 cuando acusó a Venezuela de armar a las FARC. Chávez respondió con el retiro de su embajador de Bogotá y con un eventual rompimiento de relaciones diplomáticas.

Que los Estados Unidos están usando al gobierno colombiano como futura base de agresiones no cabe la menor duda. Esto lo demuestran las reiteradas visitas de altos jefes norteamericanos a Bogotá en los últimos meses, como fue el caso de la vista realizada por el Almirante Mike Mullen, jefe del Estado Mayor Conjunto de las Fuerzas Armadas de EEUU en el 2008. Unos días después, entre el 4 y el 5 de febrero de 2008, tuvo lugar una reunión en Mayport, Florida, entre altos jefes militares colombianos y estadounidenses. Un tiempo después, el 29 de febrero de ese año, el Contraalmirante Joseph Nimmich, director de la Task Force para la inteligencia del Comando Sur de Estados Unidos, visitó Bogotá con el fin de entrevistarse con el Comando General de las Fuerzas Militares colombianas.

● La Operación Tenaza: El 20 de noviembre salió a la luz pública un documento confidencial emitido por Michael Middleton Steere, de la embajada norteamericana en Caracas y dirigido a Michael Hayden, Director Agencia Central de Inteligencia (CIA), en el que se informaba al Director de la Agencia sobre el desarrollo de la Operación Tenaza, un plan elaborado por la inteligencia norteamericana para impedir la Victoria del SÍ, en la votación sobre el Referéndum de la Reforma Constitucional, a realizarse el 2 de diciembre de 2007. Este documento reconoce que la actividad contra la voluntad popular venezolana responde a una directiva interna de la CIA clasificada como directiva 3623-g-0217,

De acuerdo con la estrategia de la CIA, una de las direcciones de sus esfuerzos estaba dirigida a impedir el referéndum o al desconocimiento de sus resultados. También contemplaba un manejo de las informaciones preliminares buscando la desinformación y, como resultado inmediato, provocar una situación de caos e incertidumbre, contando con el apoyo de la prensa mediática. Los focos de protestas, preparados por orientación de la CIA, debían crear una situación de ingobernabilidad dentro de los comicios.

La participación de un reducido grupo de estudiantes vinculados a la derecha venezolana en la Operación Tenaza, por indicaciones de la CIA, quedó evidenciada en una parte de este memorándum: “En cuanto a las movilizaciones de calle, tal como lo contempla el Plan, hemos logrado persuadir a importantes sectores estudiantiles vinculados a las instituciones educativas privadas para que se incorporen orgánicamente a nuestras iniciativas para salir de Chávez. En la tercera semana de Noviembre se logró un acuerdo marco con los lideres emergentes que han acogido nuestro ideario de democracia y libertad, varias reuniones de trabajo hemos realizados, bajo la coordinación de los rectores Rudolph Benjamín Scharikker Podolski de la Universidad Simón Bolívar y Ugalde de la Universidad Católica Andrés Bellos. Estas autoridades han constituido un equipo donde participan unos grupos de profesores entre los que destacan Ángel Oropeza y su equipo del post-grado de Ciencias Políticas. A las reuniones han asistido dirigentes estudiantiles de varias universidades: Yon Goicochea de la Universidad Católica Andrés Bello (UCAB), Juan A. Mejías de la Universidad Simón Bolívar (USB), Douglas Barrios de la Universidad Metropolitana, Ronel Gaglio de la Universidad Monte Ávila, Gabriel Gallo de la Universidad Santa María. Entre estos líderes hay consenso en términos generales, pero con algunas diferencias en cuanto a las acciones concretas para los próximos días. Ha resultado halagador la postura asumido por dirigentes estudiantiles de un grupo denominado Bandera Roja, antiguamente enemigo jurado de los intereses nuestros en el país. Su dirigente Ricardo Sánchez, de la Universidad Central de Venezuela, fue uno de los que apoyo nuestra propuesta de acciones de calle directas contra las instituciones: CNE, Tribunal Supremo de Justicia y el Palacio de Miraflores.”

La participación de agencias de prensa y otros medios mediáticos en apoyo al Operación Tenaza, quedó también evidenciada: “En la esfera de la propaganda y las operaciones psicológicas contempladas en el Plan en curso, es donde hemos cosechado los mayores éxitos, hasta tal punto que en las últimas semanas hemos impuesto nuestra agenda y dominado la escena publicitaria. Los aportes de la SIP y de las agencias internacionales han sido clave. Especial reconocimiento merece Benjamín Gregg ZIF, AAPP de la Embajada, por este trabajo. El y el equipo organizado por Ravell vienen rindiendo sus frutos y requiere en esta última fase mayores aportes nuestros.”

Inicialmente, la Operación tenaza le costó a la CIA cerca de 8 millones de dólares, aunque la suma final fue mucho mayor.

Este documento es una prueba fehaciente de cómo Estados Unidos financia, planifica y organiza la actividad de los grupos ultraderechistas en Venezuela, particularmente a los estudiantes de la universidades de la burguesía.

● La Operación Peter Pan II: En un artículo firmado por Randy Alonso, el 16 de junio de 2009, se denunció que la CIA pretende repetir la ignominiosa operación Peter Pan, mediante la cual 14.000 niños fueron enviados a Estados Unidos entre 1960 y 1962 por sus familiares en Cuba, luego de una campaña desinformativa en la que se acusaba al gobierno de robar la patria potestad a los padres. Esta operación fue montada para desvirtuar el contenido de Ley Orgánica de Educación en Venezuela, creando entre los ciudadanos fuertes temores y reacciones de oposición.

Tal como hemos analizado en el presente artículo, muchas cartas tiene la CIA a su disposición para tratar de revertir el proceso bolivariano. Sus planes contemplan desde las alianzas con la mafia terrorista de Miami y los paramilitares colombianos, hasta la organización y financiamiento de la contrarrevolución interna. Desde la provocación y subversión desde Colombia, hasta la amenaza con bases militares alrededor del territorio venezolano y de la presencia de fuertes flotas navales frente a sus aguas jurisdiccionales. Asimismo, no ha descartado el empleo de una guerra ideológica sin cuartel sin parangón en la historia, solo comparable con la que se mantiene constantemente contra Cuba.

Los planes de la CIA, muchos de ellos repetidos luego de sus fracasos en Cuba, mantienen su ignominiosa esencia, tal como lo ejemplifica el intento por reverdecer la criminal Operación Peter Pan.

No caben dudas que se quiere revivir de sus olvidados rincones a la Operación Mangosta. Por suerte para los venezolanos, los planes de CIA están destinados otra vez a un rotundo fracaso. Esa es una verdad de Perogrullo.

http://www.rebelion.org/noticia.php?id=92425

Noam Chomsky: América Latina es el lugar más estimulante del mundo

Por: David Brooks, Hermann Bellinghausen y Luis Hernández*
::

Presente en México para celebrar los 25 años de La Jornada, el autor de más cien libros, el lingüista, crítico antimperialista, analista del papel que desempeñan los medios de comunicación en la ”manufactura” del consenso, explica cómo la guerra a las drogas se inició en Estados Unidos como parte de una ofensiva conservadora contra la revolución cultural y la oposición a la invasión de Vietnam.

A continuación, presentamos la transcripción completa de sus declaraciones.

América Latina es hoy el lugar más estimulante del mundo. Por primera vez en 500 años hay movimientos hacia una verdadera independencia y separación del mundo imperial; se están integrando países que históricamente han estado separados. Esta integración es un prerrequisito para la independencia. Históricamente, Estados Unidos ha derrocado un gobierno tras otro; ahora ya no puede hacerlo.

Brasil es un ejemplo interesante. Hacia principios de los 60, los programas de (Joao) Goulart no eran tan diferentes de los de (Luiz Inacio) Lula. En aquel caso, el gobierno de (John F.) Kennedy organizó un golpe de Estado militar. Así, el Estado de seguridad nacional se propagó por toda la región como una plaga. Hoy día Lula es el muchacho bueno, al que están tratando de cultivar, en reacción a los gobiernos más militantes en la región. En Estados Unidos no publican los comentarios de Lula favorables a (Hugo) Chávez o a Evo Morales. Los silencian porque no son el modelo.

Hay un movimiento hacia la unificación regional: se empiezan a formar instituciones que, aunque no funcionan del todo, comienzan a existir. Es el caso de Mercosur y Unasur.

Otro caso notable en la región es el de Bolivia. Después del referendo hubo una gran victoria, y también una sublevación bastante violenta en las provincias de la Media Luna, donde están los gobernadores tradicionales, blancos. Un par de docenas de personas murieron. Hubo una reunión regional en Santiago de Chile donde se expresó un gran apoyo a Morales y una firme condena a la violencia, y Morales respondió con una declaración importante. Dijo que era la primera vez en la historia de América Latina, desde la conquista europea, en que los pueblos habían tomado el destino de sus países en sus propias manos sin el control de un poder extranjero, o sea Washington. Esa declaración no fue publicada en Estados Unidos.

Centroamérica está traumatizada por el terror reaganiano. No es mucho lo que sucede allí. Estados Unidos sigue tolerando el golpe militar en Honduras, aunque es significativo que no lo pueda apoyar abiertamente.

Otro cambio, aunque atropellado, es la superación de la patología real en América Latina, probablemente la región más desigual del mundo. Es una región muy rica, siempre gobernada por una pequeña elite europeizada, que no asume ninguna responsabilidad con el resto de sus respectivos países. Se puede ver en cosas muy simples, como el flujo internacional de capital y bienes. En América Latina la fuga de capitales es casi igual a la de la deuda. El contraste con Asia oriental es muy impactante. Aquella región, mucho más pobre, ha tenido mucho más desarrollo económico sustantivo, y los ricos están bajo control. No hay fuga de capitales; en Corea del Sur, por ejemplo, se castiga con la pena de muerte. El desarrollo económico allá es relativamente igualitario.

Control debilitado

Había dos formas tradicionales con las que Estados Unidos controlaba América Latina. Una era el uso de la violencia; la otra, el estrangulamiento económico. Ambas han sido debilitadas.

Los controles económicos son ahora más débiles. Varios países se han liberado del Fondo Monetario Internacional a través de la colaboración. También se han diversificado acciones entre el sur, en lo que la relación de Brasil con Sudáfrica y China ha entrado como factor. Han podido enfrentar algunos problemas internos sin la poderosa intervención de Estados Unidos.

La violencia no ha terminado. Ha habido tres golpes de estado en lo que va de este siglo. El venezolano, abiertamente apoyado por Estados Unidos, fue revertido, y ahora Washington tiene que recurrir a otros medios para subvertir al gobierno, entre ellos ataques mediáticos y apoyo a grupos disidentes. El segundo fue en Haití, donde Francia y Estados Unidos tiraron al gobierno y enviaron al presidente a Sudáfrica. El tercero es el de Honduras, que es un asunto mixto. La Organización de Estados Americanos asumió una postura firme y la Casa Blanca tuvo que seguirla, y proceder muy lentamente. El FMI acaba de otorgar un enorme préstamo a Honduras, que sustituye la reducción de asistencia estadunidense. En el pasado éstos eran asuntos rutinarios. Ahora esas medidas (la violencia y el estrangulamiento económico) se han debilitado.

Estados Unidos está reaccionando y ha dado pasos para remilitarizar la región. La Cuarta Flota, dedicada a América Latina, había sido desmantelada en los 50, pero se está reahabilitando, y las bases militares en Colombia son un tema importante.

La ilusión de Obama

La elección de Barack Obama generó grandes expectativas de cambio hacia América Latina. Pero son sólo ilusiones

Sí hay un cambio, pero el giro es porque el gobierno de Bush se fue tan al extremo del espectro político estadunidense que casi cualquiera se hubiera movido hacia el centro. De hecho el propio Bush en su segundo periodo fue menos extremista. Se deshizo de algunos de sus colaboradores más arrogantes y sus políticas fueron más moderadamente centristas. Y Obama, de manera previsible, continúa con esta tendencia.

Giró hacia la posición tradicional. Pero ¿cuál es esa tradición? Kennedy, por ejemplo, fue uno de los presidentes más violentos de la posguerra. Woodrow Wilson fue el mayor intervencionista del siglo XX. El centro no es pacifista ni tolerante. De hecho Wilson fue quien se apoderó de Venezuela, sacando a los ingleses, porque se había descubierto petróleo. Apoyó a un dictador brutal. Y de allí continuó con Haití y República Dominicana. Mandó a los marines y prácticamente destruyó Haití. En esos países dejó guardias nacionales y dictadores brutales. Kennedy hizo lo mismo. Obama es un regreso al centro.

Es igual con el tema de Cuba, donde durante más de medio siglo Estados Unidos se ha involucrado en una guerra, desde que la isla ganó su independencia. Al principio esta guerra fue bastante violenta, especialmente con Kennedy, cuando hubo terrorismo y estrangulamiento económico, a lo que se opone la mayoría de la población estadunidense. Durante décadas, casi dos tercios de la población han estado en favor de la normalización de las relaciones, pero eso no está en la agenda política.

Las maniobras de Obama se fueron hacia el centro; suspendió algunas de las medidas más extremas del modelo de Bush, y hasta fue apoyado por buena parte de la comunidad cubano-estadunidense. Se movió un poco hacia el centro, pero ha dejado muy claro que no habrá cambios.

Las ”reformas” de Obama

Lo mismo sucede en la política interna. Los asesores de Obama durante la campaña fueron muy cuidadosos en no dejarlo comprometerse con nada. Las consignas fueron ”la esperanza” y ”el cambio, un cambio en el que creer”. Cualquier agencia de publicidad sensata habría hecho que ésas fueran las consignas, pues 80 por ciento del país pensaba que éste marchaba por el carril equivocado. McCain decía cosas parecidas, pero Obama era más agradable, más fácil de vender como producto. Las campañas son sólo asuntos de mercadotecnia, así se entienden a sí mismas. Estaban vendiendo la ”marca Obama” en oposición a la ”marca McCain”. Es dramático ver esas ilusiones, tanto fuera como dentro de Estados Unidos.

En Estados Unidos casi todas las promesas hechas en el ámbito de reforma laboral, de salud, de energéticos, han quedado casi anuladas. Por ejemplo, el sistema de salud es una catástrofe. Es probablemente el único país en el mundo en el que no hay una garantía básica de atención médica. Los costos son astronómicos, casi el doble de cualquier otro país industrializado. Cualquier persona que tiene bien puesta la cabeza sabe que es la consecuencia de que se trate de un sistema de salud privado. Las empresas no procuran salud, están para obtener ganancias.

Es un sistema altamente burocratizado, con mucha supervisión, altísimos costos administrativos, donde las compañías de seguros tienen formas sofisticadas de evadir el pago de las pólizas, pero no hay nada en la agenda de Obama para hacer algo al respecto. Hubo algunas propuestas light, como por ejemplo ”la opción pública”, pero quedó anulada. Si uno lee la prensa de negocios, encuentra que la portada de Business Week reportaba que las aseguradoras celebraban su victoria.

Se realizaron campañas muy exitosas en contra de esta reforma, organizadas por los medios y la industria para movilizar segmentos extremistas de la población. Es un país en el que es fácil movilizar a la gente con el miedo, e inculcarle todo tipo de ideas locas, como que Obama va a matar a la abuela de uno. Así lograron revertir propuestas legislativas ya de por si débiles. Si en verdad hubiera habido un compromiso real en el Congreso y la Casa Blanca, esto no hubiera prosperado, pero los políticos estaban más o menos de acuerdo.

Obama acaba de hacer un acuerdo secreto con las compañías farmacéuticas para asegurarles que no habrá esfuerzos gubernamentales por regular el precio de las medicinas. Estados Unidos es el único país en el mundo occidental que no permite que el gobierno use su poder de compra para negociar el precio de los medicamentos. Un 85 por ciento de la población se opone, pero eso no significa diferencia alguna, hasta que todos vean que no son los únicos que se oponen a estas medidas.

La industria petrolera anunció que va a utilizar las mismas tácticas para derrotar cualquier proyecto legislativo de reforma energética. Si Estados Unidos no implanta controles firmes sobre las emisiones de dióxido de carbono, el calentamiento global destruirá la civilización moderna.

El diario Financial Times señaló con razón que si había una esperanza de que Obama pudiera haber cambiado las cosas, ahora sería sorprendente que sí cumpliera con lo mínimo de sus promesas. La razón es que no quería cambiar tanto las cosas. Es una criatura de quienes financiaron su campaña: las instituciones financieras, las energéticas, las empresas. Tiene la apariencia de buen tipo, sería un buen acompañante de cena, pero eso no permite cambiar la política; la afecta un poco. Sí hay cambio, pero es un poco más suave. La política proviene de las instituciones, no está hecha por individuos. Las instituciones son muy estables y muy poderosas. Por supuesto, encuentran la manera de confrontar lo que sucede.

Más de lo mismo

Los medios están un poco sorprendidos de que se esté regresando adonde siempre se estuvo. Lo reportan, es difícil no hacerlo, pero el hecho es que las instituciones financieras se pavonean de que todo está quedando igual que antes. Ganaron. Goldman Sachs ni siquiera intenta ocultar que después de haber hundido la economía está entregando jugosos bonos a sus ejecutivos. Creo que en el pasado trimestre acaba de reportar las ganancias más altas de su historia. Si fueran un poquito más inteligentes lo intentarían ocultar.

Esto se debe a que Obama está respondiendo a quienes apoyaron su campaña: el sector financiero. Miren nada más a quién escogió para su equipo económico. Su primer asesor fue Robert Rubin, el responsable de la derogación de una ley que regulaba al sector financiero, lo cual benefició mucho a Goldman Sachs; asimismo, se convirtió en directivo de Citigroup, hizo una fortuna y se salió justo a tiempo. Larry Summers, quien fue la principal figura responsable de detener toda regulación de los instrumentos financieros exóticos, ahora es el principal asesor económico de la Casa Blanca. Y Timothy Geithner, quien como presidente de la Reserva Federal de Nueva York supervisaba lo que sucedía, es secretario del Tesoro.

En un reportaje reciente se examinó a algunos de los principales asesores económicos de Obama. Se concluyó que gran parte de ellos no deberían estar en el equipo de asesoría, sino enfrentando demandas legales, porque estuvieron involucrados en malos manejos en la contabilidad y otros asuntos que detonaron la crisis.

¿Por cuánto tiempo se pueden mantener las ilusiones? Los bancos están ahora mejor que antes. Primero recibieron un enorme rescate del gobierno y los contribuyentes, y lo utilizaron para fortalecerse. Son más grandes que nunca; absorbieron a los débiles. O sea, se está sentando la base para la próxima crisis. Los grandes bancos se están beneficiando con una póliza de seguros del gobierno, que se llama ”demasiado grande para fallar”. Si se es un banco enorme o una casa de inversión importante, es demasiado importante para fracasar. Si se es Goldman Sachs o Citigroup, no puede fracasar porque eso derrumbaría toda la economía. Por eso pueden hacer préstamos riesgosos, para ganar mucho dinero, y si algo falla, el gobierno los rescata.

La guerra contra el narco

La guerra contra la droga, que desgarra a varios países de América Latina entre los que se encuentra México, tiene viejos antecedentes. Revitalizada por Nixon, fue un esfuerzo por superar los efectos de la guerra de Vietnam en Estados Unidos.

La guerra fue un factor que llevó a una importante revolución cultural en los 60, la cual civilizó al país: derechos de la mujer, derechos civiles. O sea, democratizó el territorio, aterrorizando a las elites. La última cosa que deseaban era la democracia, los derechos de la población, etcétera, así que lanzaron una enorme contraofensiva. Parte de ella fue la guerra contra las drogas.

Ésta fue diseñada para trasladar la concepción de la guerra de Vietnam, de lo que nosotros les estábamos haciendo a los vietnamitas, a lo que ellos nos estaban haciendo a nosotros. El gran tema a fines de los 60 en los medios, incluso los liberales, fue que la guerra de Vietnam fue una guerra contra Estados Unidos.

Los vietnamitas estaban destruyendo a nuestro país con drogas. Fue un mito fabricado por los medios en las películas y la prensa. Se inventó la historia de un ejército lleno de soldados adictos a las drogas que al regresar se convertirían en delincuentes y aterrorizarían a nuestras ciudades. Sí, había uso de drogas entre los militares, pero no era muy diferente al que existía en otros sectores de la sociedad. Fue un mito fabricado. De eso se trataba la guerra contra las drogas. Así se cambió la concepción de la guerra de Vietnam a una en la que nosotros eramos las víctimas.

Eso encajó muy bien con las campañas en favor de la ley y el orden. Se decía que nuestras ciudades se desgarraban por el movimiento antibélico y los rebeldes culturales, y que por eso teníamos que imponer la ley y el orden. Allí cabía la guerra contra la droga.

Reagan la amplió de manera significativa. En los primeros años de su administración se intensificó la campaña, acusando a los comunistas de promover el consumo de drogas.

A principios de los 80 los funcionarios que tomaban en serio la guerra contra las drogas descubrieron un incremento significativo e inexplicable de fondos en bancos del sur de Florida. Lanzaron una campaña para detenerlo. La Casa Blanca intervino y suspendió la campaña. Quien lo hizo fue George Bush padre, en ese tiempo encargado de la guerra contra las drogas. Fue cuando la tasa de encarcelamiento se incrementó de manera significativa, en gran parte con presos negros. Ahora el número de prisioneros per cápita es el más alto en el mundo. Sin embargo, la tasa de criminalidad es casi igual que en otros países. Es un control sobre parte de la población. Es un asunto de clase.

La guerra contra las drogas, como otras políticas, promovidas tanto por liberales como por conservadores, es un intento por controlar la democratización de fuerzas sociales.

Hace unos días, el Departamento de Estado de Obama emitió su certificación de cooperación en la lucha contra las drogas. Los tres países que fueron descertificados son Myamar, una dictadura militar –no importa, está apoyada por empresas petroleras occidentales–, Venezuela y Bolivia, que son enemigos de Estados Unidos. Ni México, ni Colombia, ni Estados Unidos, en todos los cuales hay narcotráfico.

Un lugar interesante

El elemento central del neoliberalismo es la liberalización de los mercados financieros, lo cual hace vulnerables a los países que tienen inversionistas extranjeros. Si uno no puede controlar su moneda y la fuga de capitales, está bajo control de los inversionistas extranjeros. Pueden destruir una economía si no les gusta lo que este país hace. Ésa es otra forma de controlar pueblos y fuerzas sociales, como los movimientos obreros. Son reacciones naturales de un empresariado muy concentrado, con gran conciencia de clase. Claro que hay resistencia, pero fragmentada y poco organizada, y por ello pueden seguir promoviendo políticas a las que se opone la mayoría de la población. A veces esto llega al extremo.

El sector financiero está igual que antes; las aseguradoras de salud han ganado con la reforma sanitaria, las empresas energéticas ganarán con la reforma energética, los sindicatos han perdido con la reforma laboral y, por supuesto, la población de Estados Unidos y la del mundo pierden porque ya de por sí la destrucción de la economía es grave. Si se destruye el medio ambiente, los que de veras sufrirán son los pobres. Los ricos sobrevivirán a los efectos del calentamiento global.

Por esto América Latina es uno de los lugares verdaderamente interesantes. Es uno de los sitios en los que hay verdadera resistencia a todo esto. ¿Hasta dónde llegará? No se sabe. No me sorprendería que haya un giro a la derecha en las próximas elecciones en América del Sur. Aun así, se ha logrado un avance que sienta las bases para algo más. No hay muchos lugares en el mundo de los que pueda decirse lo mismo.

*Periodistas de La Jornada de México

Fuente: http://www.telesurtv.net/noticias/contexto/1300/noam-chomsky-america-latina-es-el-lugar-mas-estimulante-del-mundo/

El Estado Libre Asociado de Colombia

Por Carlos Rivera Lugo

La América nuestra tiene hoy un nuevo Estado Libre Asociado, sujeto a los poderes plenarios del imperio estadounidense. Colombia es el novel “socio asociado en sociedad”, como describió magistralmente el poeta cubano Nicolás Guillén el funesto artificio jurídico-político implantado originalmente en Puerto Rico. Ya la Isla antillana no está sola como la última colonia en la región. álvaro Uribe, el más reciente paladín de los “happy colonials”, ha embargado la soberanía de los colombianos a los intereses estratégicos de Wáshington.

Al igual que en Puerto Rico, Colombia está gobernada de facto por una lumpenburguesía que, mediante un Tratado de Libre Comercio, ha decidido atar el destino de su país al mercado de Estados Unidos. Ello se ha hecho en desmedro de los aún frágiles procesos de integración andina y sudamericana. Ahora Colombia se propone, bajo Uribe, dar un nuevo salto en la entrega de la soberanía colombiana: casarse con los intereses estratégicos de Estados Unidos en la región y convertirse en plataforma militar yanqui en el corazón mismo de la América del Sur.

Mientras el pueblo puertorriqueño hace pocos años se levantó en rebeldía para forzar el cierre de Roosevelt Roads, la más importante base naval estadounidense en el Caribe, y el fin del uso de la isla-municipio de Vieques para sus ejercicios bélicos, Colombia se presta incondicionalmente para que Wáshington reemplace con siete bases en el país lo perdido en Puerto Rico y más recientemente en Ecuador. Una de las siete bases, la de Palanquero, será suficiente para trastocar por completo el marco de seguridad regional. ésta le proveerá a Estados Unidos acceso, por la vía aérea, a todo el continente sudamericano, cuyos aviones militares C17 podrían desplazarse libremente sin necesidad de reabastecimiento de combustible.

“Hablar de soberanía colombiana es un chiste”, afirmó recientemente desde Caracas Noam Chomsky. No es para menos. Desde la puesta en marcha del Plan Colombia, bajo la administración del presidente William J. Clinton, lo que se ha vivido en el país suramericano es un proceso de intervención expansiva que, bajo el pretexto de la lucha contra el narcotráfico, sólo ha servido para apuntalar al régimen corrupto y represivo que allí le sirve fielmente de aliado. El resultado ha sido miles de ciudadanos colombianos asesinados y otros miles despojados de sus tierras o desplazados. El principal uso dado a las tropas estadounidenses ha sido en función de la lucha de contrainsurgencia que conduce el gobierno colombiano contra los diferentes movimientos guerrilleros que operan hace años en el país. éste y no otro fue siempre el motivo del lobo. Ahora Wáshington se propone ampliar las bases de apoyo de su estrategia de contrainsurgencia para garantizar su movilidad operativa hacia el resto de la América nuestra.

“Es la estrategia global de dominación de los Estados Unidos. Esa es la razón, es la razón de esto. Es la razón de que se estén instalando esas bases en Colombia”, declaró el presidente venezolano Hugo Chávez Frías en Bariloche ante la reciente Cumbre de la Unión Suramericana de Naciones (Unasur) citada para evaluar la crisis regional creada por la unilateral decisión de Bogotá y Wáshington de proceder con este controvertible acuerdo.

Por su parte, el mandatario ecuatoriano Rafael Correa pidió una reunión urgente con el presidente de Estados Unidos Barack Obama para que dé explicaciones sobre las intenciones de su gobierno. “No es posible que se nos siga tratando como colonia y patio trasero”, puntualizó.

El presidente de Brasil, Luiz Inácio Lula da Silva, ha insistido también en que el mandatario estadounidense dialogue con sus pares suramericanos sobre esta expansión significativa de la presencia militar de su país en Colombia. Según se informa, un intento inicial suyo en este sentido, transmitido por vía telefónica, no fue bien recibido por Obama. éste se negó a acceder a un encuentro con los mandatarios suramericanos en septiembre en Nueva York, con motivo de la sesión de la Asamblea General de la Organización de las Naciones Unidas (ONU). Obama sigue insistiendo en que no hay nada que discutir y que el tema constituye un asunto estrictamente interno entre Colombia y Estados Unidos. Curiosamente, esa es la misma razón que aduce el gobierno de Wáshington cada vez que se le pide que rinda cuentas ante la comunidad internacional por la soberanía negada al pueblo puertorriqueño bajo el régimen colonial que mantiene en Puerto Rico.
Por ello la importancia de que, no obstante no haber incluido medidas de acción más concretas en la declaración final de la Cumbre del Unasur, los mandatarios presentes expresaron inequívocamente su compromiso en impedir “la injerencia en la soberanía de los pueblos latinoamericanos” e indicaron su deseo de fortalecer la región como una zona de paz.

El presidente ecuatoriano denunció ante el cónclave el completo fracaso del mentado Plan Colombia que, pese a las sumas multimillonarias invertidas, ha fracaso en todos sus objetivos declarados. Luego de más de una década de la presencia y la ayuda militar estadounidense, el narcotráfico sigue pujante, la producción va en incremento y los vínculos de los narcotraficantes con el gobierno ya es notorio. Incluso, se habla de la existencia de un nuevo cartel de la droga en Colombia, integrado por cuadros militares y asesores privados estadounidenses que operan al amparo de las protecciones que les cobija bajo el acuerdo actual. En ese sentido, Colombia sigue siendo uno de los principales proveedores de narcóticos para la mayor concentración de sus consumidores, que están precisamente localizados en Estados Unidos. Al igual que en Puerto Rico, donde el gobierno de Estados Unidos controla fronteras, puertos y aeropuertos, y aún así el país constituye uno de los focos de mayor trasiego de drogas ilegales y de paso se consume en medio de una mortífera guerra social que tiene en éste tráfico una de sus principales causas inmediatas.

Y lo que es peor, en el caso de los puertorriqueños, Wáshington pretendió legitimar su engendro “estadolibrista” mediante la celebración de un referendo y la adopción de una Constitución subordinada al orden político-jurídico estadounidense. En el caso de los colombianos, ni siquiera una consulta popular y en cuanto a la Constitución, se ha ignorado olímpicamente sus disposiciones pertinentes.

El Estado Libre Asociado de Colombia se constituye así a modo de un Estado de hecho producto de un acuerdo inconsulto suscrito por su Presidente con el gobierno estadounidense. Por ejemplo, la Constitución de 1991 requiere, cuanto menos, que el acuerdo internacional, al que Uribe califica de hecho irreversible, cuente con la aprobación del Congreso y de un proceso de control de constitucionalidad por la Corte Constitucional del país.

Ante ello el opositor Polo Democrático Alternativo emitió una declaración en la que se refiere a la “indigna condición a la que queda sometida la soberanía nacional” producto de la decisión de Uribe y Obama. “Esta aberrante concesión es contraria a la Constitución. Ni los artículos concernientes a estos asuntos, ni las instancias a las cuales deberían consultarse, han sido respetados. Es una de las más flagrantes violaciones que ha cometido este gobierno al Estado Social de Derecho”, señala.

Tal vez habría que concluir que tanto en el caso de Colombia como en el de Puerto Rico, vivimos bajo unos Estados de hecho representativos de un orden imperial para el cual la soberanía de los demás sobra ante la pretendida omnipotencia de la suya. En ese caso, habrá que entender que vivimos en un mundo en que la soberanía sólo puede anidar en otra parte: no en nuestros respectivos gobiernos coloniales o neocoloniales, sino en la fuerza potenciadora del pueblo, como poder soberano originario, para reconstituirla a partir de sus propias luchas y aspiraciones.

Fuente: http://www.claridadpuertorico.com/content.html?news=7C068F06304856266FE51A380923085C

Estados Unidos es el mayor proveedor de armas en el mundo

TeleSUR _

Según un estudio realizado por el Congreso estadounidense, esta nación se impuso como el mayor proveedor de armas del mundo, después de incrementar su participación a más de dos tercios de todas las negociaciones globales de armamento y logrando recaudar casi 40 mil millones de dólares en ventas.

Así lo dio a conocer la noche de este domingo el diario The New York Times que explica que los Estados Unidos suscribió acuerdos de armamentos por unos 37 mil 800 millones de dólares el año pasado, lo cual representa un 68,4 por ciento de todos los negocios de armas a nivel global.

La cifra marca un significativo incremento respecto a las ventas de armas estadounidenses del año anterior, cuando sólo se logró unos 25 mil 400 millones de dólares.

Italia se posicionó en un muy lejano segundo lugar con tres mil 700 millones de dólares vendidos en armas en 2008, mientras que Rusia ocupó el tercer sitio con tres mil 500 millones, cifra muy inferior si se compara con los 10 mil 800 millones de dólares que Moscú vendió en 2007.

En 2008 se vendió en todo el mundo unos 55 mil 200 millones de dolares, esto significa un retroceso de 7,6 por ciento en comparación con 2007 pero, según lo publicado en The New York Times, es el valor más bajo en negocios armamentísticos mundiales desde 2005.

Estados Unidos es el mayor propietario de patentes en el mundo en la producción de armas de exterminio masivo.

Según un informe previo del Centro para la Información de Defensa (CID) de Washington, dado a conocer el pasado mes de agosto, la mayor parte de los 80 millones de armas ilegales que se estima existen en Latinoamérica, provienen de Estados Unidos (EE.UU.).

Uno de los países más afectados es México, que comparte una extensa frontera con Estados Unidos, marcada por la existencia de importantes carteles de la droga. En julio, 26 gobernadores de estados mexicanos exigieron al Ejecutivo, reclamar a EE.UU., “por la venta indiscriminada de armas”.

Según el estudio, Estados Unidos exporta armas cortas y ligeras, categoría que incluye ametralladoras, granadas y lanzamisiles portátiles.

Mientras que un estudio realizado por la Organización No Gubernamental (ONG) argentina “Asociación para Políticas Públicas” y presentado en la Organización de Naciones Unidas (ONU) a fines del año 2008, sobre las transferencias legales de armas en América Latina entre 1994 y 2006.

Estados Unidos (EE.UU.) figura como el principal exportador de armas a Latinoamérica, con un 33,2 por ciento del total, seguido por Israel (10,4 por ciento) y Suráfrica (8,6 por ciento).

“Estados Unidos, dice que tiene como principal prioridad la seguridad, pero al mismo tiempo es el principal exportador de armas a la región, en especial de armas pequeñas, las cuales además de alimentar la violencia ya existente pueden o son desviadas hacia el crimen o el terrorismo”, refirió en su oportunidad Diego Fleitas, autor del informe.

Se calcula que el 90 por ciento de las armas confiscadas en México al narcotráfico proviene de Estados Unidos.

teleSUR-AFP/dg – FC

Fidel Castro denunció sabotaje de EE.UU. a programas de salud venezolanos

TeleSUR _

El líder de la Revolución Cubana, Fidel Castro, denunció al gobierno estadounidense de sabotear los programas de salud que se han planificado entre Venezuela y Cuba, al intentar bloquear la compra de equipos médicos a empresas transnacionales especializadas en este campo.

En sus acostumbradas reflexiones, el ex presidente cubano indicó que, en estos momentos, “Venezuela está más amenazada que nunca por el imperialismo”; por lo cual pidió reforzar la organización, el trabajo y la eficiencia del esfuerzo conjunto no sólo en el sector de la salud, sino también en todos los campos de cooperación mutua.

A continuación, teleSUR presenta textualmente el artículo intitulado “La doble traición de la Philips”, publicado este lunes por Cubadebate.

La doble traición de la Philips

Estados Unidos es el mayor propietario de patentes en el mundo. Ha robado cerebros de todos los países, desarrollados o en desarrollo, que realizan investigaciones en numerosas esferas, desde la producción de armas de exterminio masivo hasta las de medicamentos y equipos médicos. Por ello el bloqueo económico y tecnológico no es algo que sirva solo de pretexto para culpar al imperio por las dificultades propias.

La salud pública es uno de los campos en que nuestro país avanzó más, a pesar de que Estados Unidos sustrajo casi el 50 por ciento de los médicos graduados en la única universidad de Cuba, que ascendían a más de 5 mil, muchos de los cuales carecían de empleo.

En esa área se escribió una de las más hermosas páginas de cooperación internacional de la Revolución Cubana, iniciada con el grupo de médicos que se envió a la recién independizada Argelia, hace casi medio siglo. Aquella política no cesó, y en ese campo tan humano nuestro país goza de reconocimiento universal.

Nadie suponga que fue tarea fácil. Estados Unidos hizo lo posible por evitarlo. Durante el tiempo transcurrido realizó el máximo esfuerzo por sabotearla. Aplicó contra Cuba todas las variantes posibles de su criminal bloqueo económico que, más adelante, en virtud de la Ley Helms Burton, adquirió carácter extraterritorial durante la administración de Bill Clinton.

Cuando el campo socialista se derrumbó, y meses después su principal baluarte, la Unión Soviética, se desintegra, Cuba decidió seguir luchando. Ya entonces nuestro pueblo había adquirido un alto nivel de conciencia y cultura política.

En 1992, Hugo Chávez dirige el levantamiento militar contra el gobierno oligárquico burgués del pacto de Punto Fijo, que durante más de tres décadas había saqueado a la patria de Bolívar. Sufre prisión como nosotros. Visita a Cuba en 1994 y años después, con pleno apoyo de su pueblo, alcanza la presidencia e inicia la Revolución Bolivariana.

El pueblo de Venezuela, igual que el de Cuba, tuvo que enfrentar pronto la hostilidad de Estados Unidos, que programó el golpe de Estado fascista del 2002, derrotado por el pueblo y los militares revolucionarios. Meses después sobrevino el golpe petrolero, que fue el momento más difícil, en el cual brillaron de nuevo el líder, el pueblo y los militares venezolanos. Chávez y Venezuela nos brindaron toda la solidaridad en pleno Período Especial, y nosotros les brindamos la nuestra.

Ya entonces nuestro país contaba con no menos de 60 mil médicos especializados, más de 150 mil maestros experimentados y un pueblo que había escrito brillantes páginas internacionalistas. Después del golpe petrolero comenzó el río de nuestros colaboradores para los programas de educación y salud, y cooperaron con la Revolución Bolivariana en uno de los más profundos y rápidos programas sociales que se haya llevado a cabo en algún país del Tercer Mundo.

Cito estos antecedentes porque son indispensables para enjuiciar la perfidia del imperialismo, y comprender el tema que abordo hoy: la claudicación y la traición a Cuba y Venezuela de quien fuera una conocida y relativamente prestigiosa multinacional europea: la transnacional holandesa Philips, especializada en la fabricación de equipos médicos.

Sobre el tema escribí una Reflexión hace dos años, el 14 de julio de 2007, pero no quise mencionar su nombre. Tenía todavía esperanza de que rectificara.

Habíamos cooperado con el pueblo de Venezuela para crear uno de los mejores sistemas de salud. Allí han prestado sus servicios decenas de miles de médicos especializados y otros profesionales cubanos de la salud. El presidente Hugo Chávez, satisfecho con el trabajo de los primeros contingentes que viajaron a Venezuela para laborar en Barrio Adentro “un programa destinado a llevar los servicios de salud a las zonas urbanas y agrícolas más pobres del país”, en una de sus visitas a Cuba nos solicitó la creación de un programa que pudiera beneficiar a todos los sectores de la población venezolana de clase pobre, media o rica. Surgieron así los Centros Diagnósticos de Alta Tecnología; estos complementarían la tarea de los 600 Centros de Diagnóstico Integral que, como policlínicos de amplios servicios, con sus laboratorios y equipos, apoyarían a los consultorios de Barrio Adentro. Un número elevado de centros de rehabilitación asumirían la humana tarea de enfrentar cualquier tipo de incapacidad física o motora.

En virtud de esa solicitud del Presidente, adquirimos los equipos pertinentes para 27 Centros Diagnósticos de Alta Tecnología, distribuidos en los 24 Estados venezolanos, tres de los cuales por su elevada población llevan dos de ellos.

Es norma nuestra contratar siempre el equipamiento médico con las firmas más prestigiosas y avanzadas a nivel mundial. Procuramos incluso que en los suministros de los equipos más complejos participen por lo menos dos de las firmas más especializadas.

De este modo, los equipos más sofisticados y costosos de imagenología, como el Tomógrafo Computarizado Multicorte, la Resonancia Nuclear Magnética, el Ultrasonido Diagnóstico y otros similares fueron adquiridos a la firma alemana Siemens y a la holandesa Philips. Ninguna de las dos produce desde luego todos los equipos, pero sí algunos de los más complejos y sofisticados. Ambas debían competir en calidad y precio. Adquirimos medios diagnóstico de las dos firmas para Venezuela y para Cuba, donde desarrollábamos un plan similar de servicios médicos, que en los años de pleno Período Especial había recibido muy pocos recursos.

En más de 10 especialidades diferentes adquirimos equipos de ambas firmas para los servicios de los dos países. No señalaré los de la firma alemana Siemens, que cumplió sus compromisos. Me limitaré a Philips; esta suministró equipos para 12 especialidades en las que compartió con la otra firma los más importantes y costosos: 15 Tomógrafos de 40 cortes, 28 de Resonancia Magnética Nuclear de 0,23 tesla, 8 Mesas Telecomando para Urología, 37 Ultrasonidos Diagnósticos 3D, 2 Angiógrafos de Neurología, 2 Angiógrafos de Cardiología, 2 Polígrafos, 1 Cámara Gamma de doble cabezal, 3 Cámaras Gamma de simple cabezal, 250 Rayos X móviles, 1 200 Monitores no invasivos y 2 000 Monitores Desfibriladores.

En total tres mil 553 equipos con un valor de 72 millones 762 mil 694 dólares.

Personalmente participé en las negociaciones de estas compras con las dos firmas.

Los precios discutidos equipo por equipo implicaban importantes reducciones de precio, puesto que se compraban al contado y en cantidades elevadas, uniendo los destinados a Cuba y Venezuela. De otra forma no podrían adquirirse con la urgencia que se requerían, especialmente en ese país, dadas las necesidades acumuladas en los sectores más pobres de su población total, que rebasaba ya los 27 millones de personas.

Estaban destinados los más complejos a los Centros de Alta Tecnología, los menos complejos y abundantes a los Centros Diagnósticos de Barrio Adentro, aunque no eran los únicos a utilizar en esos centros. Casi todos se adquirieron a principios del 2006.

Enfermé gravemente a fines de julio de ese año. La Philips suministró piezas hasta fines del 2006. En el 2007 se detuvo totalmente: ni una sola fue suministrada.

En el mes de marzo de ese año se envió una representación cubana a Brasil, donde estaba la sede de la oficina principal de la firma Philips para América Latina que negoció con Cuba. Comenzaron a explicar sus dificultades. El gobierno de Bush les había exigido la información pormenorizada de los equipos suministrados a Cuba por la firma, alegando que algunos de ellos contenían programas y en ocasiones componentes de patente yanki, y la Philips había entregado la información solicitada acerca de los adquiridos a esa firma para Cuba y Venezuela. Nunca había surgido con ella el menor problema.

El jefe de la Philips en Brasil le dijo textualmente a la representación cubana: “Hay una intransigencia brutal del Gobierno de Estados Unidos en relación a las regulaciones de equipos y las solicitudes de permisos con respecto a Cuba.”

“Yo sé que el problema afecta el plan del Comandante. Nuestra organización está afectada y amenazada. Todas nuestras organizaciones tienen mucho miedo”. De inmediato repite: “tienen mucho miedo”.

Añadieron finalmente que ellos querían cooperar y buscarían fórmulas.

A mediados de julio de 2007, en una llamada Conferencia de la Casa Blanca sobre las Américas, Bush, la Secretaria de Estado y otros líderes del Gobierno de Estados Unidos “hablaron hasta por los codos”, según anunciaba la AP, sobre educación y salud. Parecía irreal. Prometían repartir salud por América Latina.

Pusieron énfasis en el Confort, un viejo portaaviones convertido, según él, en “el mayor barco hospital del mundo”, que visitaría por 10 días cada país de este hemisferio al Sur de Estados Unidos. Ese era su programa de salud. Lo que no dijo es que estaba saboteando en Venezuela el programa de salud más serio que se había propuesto nunca en un país del Tercer Mundo.

A pesar de la coincidencia en fecha no quise abordar directamente en ese momento el problema de la Philips. Esta había prometido en marzo resolver el problema. Tenía todavía esperanza de que rectificara.

Me limité a escribir en esa misma Reflexión: “El problema es que Estados Unidos no puede hacer lo que hace Cuba. En cambio, presiona brutalmente a firmas productoras de excelentes equipos médicos suministrados a nuestro país, para impedir que repongan determinados programas computarizados o alguna pieza de repuesto que tienen patentes de Estados Unidos. Puedo citar casos concretos y el nombre de las firmas. Es repugnante… ”

A pesar de la solemne promesa de la Philips a Cuba, transcurrió el resto del año 2007, los 12 meses del 2008 y casi la mitad del 2009 sin que una sola pieza de los equipos llegara de esa firma.

En junio de 2009, después de pagar una multa de 100 mil euros al Gobierno de Barack Obama, no muy apartado de las normas de su ilustre predecesor, la Philips se dignó comunicar que pronto suministrarían las piezas de sus equipos a Cuba.

Nadie en cambio ha resarcido a los cubanos, ni a los pacientes venezolanos de nuestros médicos de Barrio Adentro y de los que acuden a los Centros Diagnósticos de Alta Tecnología, por el daño humano ocasionado.

Como es lógico, no hemos adquirido un solo equipo más de la Philips desde la última compra a principios de 2006.

Por otro lado, hemos cooperado con Venezuela en la compra de cientos de millones de dólares de equipos médicos para su red nacional de salud, en un variado surtido de equipos sofisticados de alta tecnología procedentes de otras firmas europeas con prestigio, y también japonesas. Deseaba creer que esa firma haría un esfuerzo por cumplir.

Venezuela posee así en su red hospitalaria estatal modernísimos equipos; las más ricas clínicas privadas solo podrían adquirir algunos de ellos. Todo lo demás dependerá ahora de la eficiencia que el país pueda alcanzar en sus servicios. El Presidente de Venezuela está seriamente interesado en lograr ese objetivo. Estimo que haría muy bien si mitiga el hábito venezolano de adquirir equipos médicos norteamericanos, no por su calidad, que es buena, aunque con normas menos exigentes que las de Europa, sino por la entraña de la política de ese país, capaz de bloquear el suministro de piezas como hizo con Cuba.

Desde luego que a los Centros de Diagnóstico de Venezuela, los de Alta Tecnología y otros atendidos por nuestros médicos, hemos enviado equipos de marcas reconocidas en el mundo como las mejores en su especialidad como Siemens, Carl Zeiss, Drager, SMS, Schwind, Topcon, Nihon Kohden, Olympus y otras de Europa y Japón, algunas de las cuales se fundaron hace más de 100 años.

Ahora que la Patria de Bolívar, a la que Martí pidió servir, está más amenazada que nunca por el imperialismo, la organización, el trabajo y la eficiencia de nuestro esfuerzo deben ser mayores que nunca, y no solo en el sector de la salud, sino también en todos los campos de nuestra cooperación.

Fidel Castro Ruz

Septiembre 6 de 2009

7 y 17 p.m.

teleSUR-Pl/ve – FC