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Una conspiración mediática derrocó a Allende hace 36 años

Por: ABN
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En ninguna parte del mundo, en ninguna época, los medios de comunicación han sido inocentes espectadores cuya única labor es informar. Habría que ser muy ingenuo para no darse cuenta de que ayer y hoy ciertos medios han tomado posiciones, muchas veces apoyados subrepticiamente por intereses externos. Un ejemplo dramático sucedió hace 36 años, cuando un golpe de Estado terminó con la vida de Salvador Allende y el sueño revolucionario en Chile.

Durante el gobierno de Allende, los medios de comunicación de la derecha chilena desempeñaron un papel fundamental en cuanto a la formación de criterio de la opinión pública. Prensa, radio y televisión apoyaron abiertamente a la derecha para acentuar la polarización.

Desde la campaña presidencial de 1970, la prensa derechista comenzó una campaña publicitaria contra la coalición de la Unidad Popular. El objetivo era claro: desacreditar al socialismo y despertar el miedo entre la población chilena.

Apenas Allende asumió la presidencia, la noticia sirvió como pretexto para defender los intereses de la oligarquía, sector que se encargó de decidir cuáles noticias debían tener una circulación preferencial y cuáles se basarían en la ofensa y el insulto. De hecho, documentos desclasificados de la Agencia Central de Inteligencia (CIA, por sus siglas en inglés) revelan que el gobierno estadounidense financió periódicos y revistas en perjuicio de la administración izquierdista.

Lo que la CIA compró en Chile

El documento presentado por la Comisión del Senado norteamericano presidida por el senador demócrata de Idaho, Frank Church, el 18 de diciembre de 1975, llamado popularmente el Informe Church, deja al descubierto toda la verdad. Allí se afirma que “en Chile entre 1970 y 1973, la CIA y militares americanos establecieron contactos con militares chilenos con el fin reunir materiales de inteligencia y permitir a los Estados Unidos entrar en comunicación con el grupo con más posibilidades para arrebatar el poder al presidente Salvador Allende”.

En este informe se responde a la pregunta “¿Qué compró en Chile la CIA con el dinero de esta operación encubierta?”, y se responde que dicha agencia “financió actividades cubriendo un amplio espectro, desde simple propaganda manipuladora con la prensa hasta apoyo a gran escala de partidos políticos chilenos, desde encuestas de opinión pública hasta tentativas directas para fomentar un golpe militar”.

Más adelante, el informe señala: “El panorama de actividades normales de la Central-CIA en Santiago incluía la inserción de materiales propagandísticos creados por la Central en los medios de comunicación chilenos mediante el pago, apoyo directo a publicaciones y esfuerzos para oponerse a los comunistas y al ala izquierdista de las organizaciones de estudiantes, campesinos y trabajadores”.

Sobornos mediáticos

La comisión del Senado norteamericano concluyó que “además de comprar propaganda de forma puntual, la Central a menudo la compraba al por mayor sobornando a medios de comunicación chilenos favorables a los Estados Unidos. Hacer esto era mucha propaganda escrita. En lugar de ubicar artículos individuales, la CIA apoyaba -o incluso fundaba- medios de comunicación afines que podrían no haber existido en ausencia del apoyo de la Agencia”.

Uno de los periódicos que ofreció descarado apoyo a la fuerzas derechistas que derrocaron a Allende fue El Mercurio, cuya indigna labor durante aquellos años fue retratada en el documental el Diario de Agustín (2008). El periódico, cuyo director es Agustín Edwars, “tuvo un rol protagónico en el golpe militar en contra de Salvador Allende, un rol protagónico durante la dictadura y la violación de los derechos humanos”, declaró Fernando Villagrán, uno de los realizadores del filme.

Agustin Edwards, quien le da el nombre a la producción audiovisual, “es el gran personaje de la vida social chilena, de la elite. El mismo personaje que en los años 70 activó la campaña del terror en contra de la candidatura de Salvador Allende, viajó personalmente a los Estados Unidos para hablar con Henry Kissinger y obtener recursos de Richard Nixon para hacer la campaña que provocó el golpe militar en Chile”, contó el director del documental.

Mucho más que propaganda

El informe elaborado por la comisión presidida por el senador Church además de dar cuenta de las operaciones de propaganda financiadas por la CIA en Chile a través de los principales medios de comunicación, habla del apoyo de la agencia a los partidos Radical, Nacional y Demócrata Cristiano, y “subvenciones indirectas de Patria y Libertad, un grupo (de ultraderecha) fuertemente enfrentado con Allende”.

“Durante el gobierno de Allende, la CIA trabajó para forjar una oposición unificada. La importancia de este empeño puede ser calibrada cuando se observa que los dos principales elementos de la oposición al gobierno de la Unidad Popular eran el Partido Nacional, que era conservador, y el reformista Partido Demócrata Cristiano, muchos de cuyos miembros habían dado apoyo a las principales estrategias políticas del nuevo gobierno”, señala el mencionado informe.

Allí se destaca también que Estados Unidos presionó a organismos financieros internacionales para “oprimir” económicamente a Chile, recortando créditos y buscando impedir que el Gobierno de Salvador Allende lograra cumplir con sus objetivos de nacionalización de los recursos naturales y redistribución de la riqueza nacional.

De la misma forma, se menciona el respaldo brindado por el Gobierno norteamericano a través de la CIA a grupos como “la organización de empresarios, asociaciones de la pequeña y la gran empresa y un abanico de organizaciones formado por grupos de la oposición” que con la excusa de realizar actividades de promoción de la ciudadanía, recibían fondos para promover huelgas patronales y sabotajes contra el gobierno progresista chileno: “Está claro que los huelguistas en contra del gobierno eran activamente apoyados por varios grupos del sector privado, los cuales recibían fondos de la CIA”.

El grupo dirigido por Church dio cuenta expresamente que “a los chilenos que se inclinaban a protagonizar un golpe se les aseguró apoyo a los más altos niveles del gobierno de los Estados Unidos tanto antes como después del golpe”.

El informe de la comisión electa por el Senado norteamericano deja una amarga conclusión: “Durante 1970 el gobierno de los Estados Unidos intentó, secretamente, evitar que Allende llegara a la presidencia de Chile. Cuando todo esto falló, el apoyo secreto a su oposición formó una tríada de acciones oficiales: ayuda encubierta a fuerzas de la oposición, una postura diplomática fría pero correcta, y presión económica. Del apoyo a fuerzas que los Estados Unidos consideraron como democráticas y progresistas en Chile, al final hemos terminado apoyando y animando el derrocamiento de un gobierno elegido democráticamente”.

Son arrepentimientos que llegaron tarde y no dejaron ninguna enseñanza, pues la CIA y sus organismos allegados siguen utilizando las mismas tácticas de soborno mediático para intentar desprestigiar gobiernos con tendencias políticas que les resultan incómodas. Demostraciones recientes las tenemos en el golpe de Estado en Honduras y las vemos a diario en nuestro país con una conspiración de medios derechistas apoyada desde afuera con el único objetivo de atacar a la Revolución Bolivariana.

Fuente: http://www.telesurtv.net/noticias/contexto/1271/una-conspiracion-mediatica-derroco-a-allende-hace-36-anos/

Venezuela denuncia campaña mediática internacional contra Chávez

TeleSUR _

La ministra de Comunicación e Información de Venezuela, Blanca Eeckhout, denunció este jueves una campaña internacional que intenta desestabilizar al país suramericano, mediante mensajes que llaman a la subversión y la violencia, para apropiarse de sus recursos, entre ellos, los energéticos.

Según Eeckhout, este plan es impulsado desde Estados Unidos y Colombia para intentar destruir el modelo democrático impulsado desde 1999 por el presidente, Hugo Chávez.

“Quieren crear un clima de conflicto para apoderarse de nuestros recursos, entre ellos los energéticos”, indicó.

Para la funcionaria venezolana, estas acciones se realizan a fin de evitar que el mensaje de soberanía, de patria libre y de independencia de la Revolución Bolivariana llegue a otros pueblos.

En este sentido, indicó que las opiniones en medios internacionales en contra del presidente de Venezuela se incrementaron de 750 a mil 629, según estadística del Ministerio de Comunicación e Información (Minci), desde el 27 de julio hasta el 27 de agosto de este año

Los estudios del Minci revelan que de los mil 629 artículos publicados, en los que se refiere a la gestión de Chávez o a Venezuela, 49 por ciento son muy negativos, 25 por ciento negativos, 11 por ciento neutros, 12 por ciento positivos y tres por ciento muy positivos.

Asimismo, los reportajes y artículos de opinión internacionales presentaron una tendencia de 59 por ciento muy negativos, 22 por ciento negativos, 6 por ciento neutros y 10 por ciento positivos o muy positivos.

Con respecto a los resultados la funcionaria instó al pueblo venezolano a estar atentos para no dejarse manipular por la agenda extranjera de la violencia.

Por su parte, expresó que estas maniobras sólo tienen el propósito de impedir, entre otras cosas, la unión de la región y así seguir saqueando sus recursos naturales y puso como ejemplo la convocatoria lanzada desde Colombia, a través de las redes sociales Twitter y Facebook, para desarrollar este viernes una marcha mundial contra del presidente, Hugo Chávez.

Defensores de la Revolución

Según el Diputado venezolano Darío Vivas, del Partido Socialista Unido de Venezuela, en 50 países del mundo el próximo viernes se realizarán manifestaciones en solidaridad con el primer mandatario venezolano, Hugo Chávez, para contrarrestar la campaña en su contra que nació en las redes sociales Facebook y Twitter.

“Tenemos a esta hora confirmados un total de más de 50 países donde se van a hacer actividades de apoyo al comandante Hugo Chávez y a la Revolución Bolivariana”, expresó Vivas.

Asimismo, anunció para el viernes una “cantata antiimperialista” que se realizará en la plaza Bolívar de Caracas, ante la sede de la Cancillería venezolana.

A través de los espacios de Facebook y Twitter se convocó para el 4 de septiembre manifestaciones en Colombia, Venezuela, Estados Unidos, Israel, Canadá, Perú, Ecuador, España, Francia y Arabia Saudí en contra del presidente venezolano.

Fue creado por Mark Zuckerberg y para convertirlo en la red social mundial que es en la actualidad, tuvo que recibir múltiples inversiones, entre ellas, según indica el diario The Guardian, una liderada por Greylock Venture Capital (fondo de inversión con fuerte vínculo con la Agencia Central de Inteligencia estadounidense (CIA)).

El presidente Chávez ha denunciado en reiteradas ocasiones la red de espionaje que incursionaron agentes de la CIA en Latinoamérica, injerencia que posteriormente también ha sido develada por otros mandatarios como Evo Morales, de Bolivia, Rafael Correa de Ecuador, Daniel Ortega de Nicaragua, entre otros.

“Sabemos que esta campaña que se realiza por Internet es dirigida por el imperialismo norteamericano y sus lacayos en el mundo”, denunció el diputado Vivas.

teleSUR-Abn-Prensa Latina/ip – MM

¿Chávez quiere re-elección para concretizar su dictadura?

Los medios de comunicación masivos acostumbran a plantearnos las noticias de tal manera que la mayoría de las personas al ver, leer o escucharlas, llegan a una conclusión parecida.

Por ejemplo, como muchos sabemos, durante el 2007 en Venezuela se llevó a cabo un referéndum para cambiar 69 artículos de la constitución venezolana. Entre estos artículos se encontraba el que le permitiría la re-elección al presidente y algunos artículos relacionados a la propiedad.

La mayoría de los analistas coinciden en que la mayoría de los venezolanos no se oponían a la re-elección del presidente, sin embargo, como resultado de la desinformación, sí tenían reservas con los artículos relacionados a la propiedad. Al la votación ser en bloque, la mayoría de los venezolanos optaron por votar “No.”

Al esta ser la realidad, el partido de Chávez decidió convocar a otro referéndum, que se llevará a cabo en los próximos meses, donde se tocará solamente el tema de la re-elección del presidente. Chávez argumenta que necesita otro término para completar a totalidad el plan de trabajo que se propuso su gobierno.

Los medios de comunicación masivos, al tocar este tema, han dejado a la mayoría de las personas con la impresión de que Chávez sencillamente busca estructurarse una dictadura. Sin embargo, el presidente colombiano Alvaro Uribe hizo algo bastante parecido y los medios de comunicación masivos no dejaron a las personas con la misma impresión.

El 1 de diciembre de 2004 se aprobó en Colombia la reforma constitucional que permitió al presidente Uribe aspirar a la re-elección. Uribe argumentaba que necesitaba una presidencia más para completar a totalidad el plan de trabajo de su gobierno. Sin embargo, nadie planteó que se trataba de estructurar dictaduras. De hecho, fue todo lo contrario.

Uribe, el gran amigo del gobierno estadounidense, los tratados de libre comercio y las grandes compañías, fue proyectado como un defensor de la democracia. Mientras que Chávez es proyectado como el enemigo de la democracia y el retorno de las dictaduras militares.

La prensa ha destacado que Chávez anteriormente dijo que no insistiría en el asunto de la re-elección y ahora se encuentra nuevamente luchando por esta reforma constitucional. Sin embargo, la prensa no destaca que Uribe durante su campaña se oponía abiertamente a las re-elecciones presidenciales y luego también las propulsó.

 

Lo más irónico es que Uribe, el supuesto defensor de la democracia, no dejó en manos del pueblo la decisión sobre si él debía o no ser candidato a la re-elección. Sencillamente dejó que su Cámara de Representantes tomará la decisión. Mientras que Chávez, el supuesto enemigo de la democracia, en todo momento ha demostrado que quiere que la decisión la tome únicamente el pueblo, a través de un referéndum.

Evidentemente, a las personas que controlan los medios de comunicación masivos les interesa sembrarnos una opinión. Una opinión que evidentemente favorece ciertos intereses de clase.