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Al el empresario poner su dinero merece sus ganancias?

Al hablar sobre como los empresarios explotan los obreros y obreras (ya que las ganancias de los primeros vienen directamente de la riqueza que los últimos crean); muchas veces surge el comentario de que fueron los empresarios quienes invirtieronn el dinero para producir. En otras palabras, tienen derecho a recibir ganancias en cambio; y eso no es explotación. El problema es que las personas que tienen el dinero para empezar a producir normalmente son un grupito bien pequeño. Un grupito bastante poderoso, y con un historial bastante feo. Siempre nos recuerdan que hay muchos casos de trabajadores pobres que ahorran y trabajan lo suficiente para convertirse en grandes empresarios (muchos citan de ejemplo la película de Will Smith, Pursuit of Happiness). “El que quiere lograr ser exitoso lo puede lograr si se esfuerza. Cualquiera puede llegar a ser un gran empresario; un gran capitalista.”

Esa lógica me acordó a una escena que vi una vez en la televisión. Se trataba de un kiosco de tiro al blanco en una feria. Por un dólar tenían un intento para darle a un blanco, y si lo lograban ganaban un premio. Pero los dueños del kiosco alteraron las miras en los rifles, para asegurar que ningún participante ganase algún premio. Dada la dificultad de ganar, pocas personas jugaron el juego. Los dueños del kiosco se dieron cuenta de que tenían que dejar que alguien ganase ocasionalmente, para estimular a otros a seguir jugando. Y así lograron hacerse de dinero. Claro, ocasionalmente alguien lograba pegarle al blanco y ganar un premio. Pero era cuando los dueños del kiosco quisieran. Ellos controlaban el juego; y eran ellos quienes terminaban ganando al final.

Quizás así mismo es la dinámica en el capitalismo. Sí, a veces de las clases pobres y trabajadores o de las clases “medias” “profesionales” salen nuevos grandes empresarios; nuevos capitalistas. Pero, esos “ganadores” ocasionales no cancelan la dinámica de que un pequeño grupo de personas es quien controla los recursos de todos los países de nuestro planeta, controla que se produce con esos recursos, como se producen, y quien consume lo producido. Ese pequeño grupo de personas logra un poder prácticamente dictatorial desde lo económico hasta la político e incluso lo cultural. Ese pequeño grupo de personas, los grandes CEO’s, los millonarios, la burguesía, como le quieran llamar, es quien controla el juego y es quien termina ganando a costas del resto de todas las personas que no están en su posición. Hay muchas cosas en este mundo que se deben cambiar. Y de esa lista de cosas que debemos cambiar, yo creo que nunca debemos quitar esta dinámica. En otras palabras, yo creo que en todo momento debe estar entre nuestros objetivos construir una nueva sociedad no-capitalista. Para mi ya basta de retórica como la de “el problema es sólo el colonialismo; no el capitalismo.” Para mi ya basta de argumentar la posibilidad de un capitalismo humano con consciencia social. Para mi, esa es la verdadera utopía. Por eso pienso que entre nuestras consignas siempre debe estar presente la construcción de una nueva sociedad, distinta y lejana al capitalismo.

Puerto Rico y Honduras en el mismo tornado político

Ambos pueblos, el hondureño y el puertorriqueño, se encuentran sufriendo los estragos de básicamente el mismo tipo de tornado político y económico. En el caso de Honduras, el golpe de estado del 2009 puso en alto los avances que intentaba llevar a cabo el gobierno de Manuel Zelaya en aquel momento para profundizar la democracia mediante mecanismos participativos. El golpe de estado representó un distanciamiento del concepto de democracia y el poder del pueblo y un regreso al gobierno de unos pocos y para unos pocos. Este ataque dio paso a la implementación de la ya desacreditada receta neoliberal. El gobierno de Porfirio Lobo ahora implementa medidas que solo perjudicarán a los pobres en ese país al aumentar los costos de los servicios públicos (como el agua y la luz) mientras que reduce gastos en programas sociales que ayudan a la población empobrecida.

En el caso de Puerto Rico, vivimos desde hace siglos en un ataque permanente a nuestra democracia sencillamente porque vivimos colonizados. El poder, en última instancia, recae en las manos de un poder extranjero, y no en las manos de los puertorriqueños. En adición, el gobierno colonial del ELA carece de mecanismos participativos que nos pudiesen comenzar a acercar a una verdadera democracia. El modelo pseudo-democrático puertorriqueño nos asegura un gobierno de unos pocos y para unos pocos igual que en Honduras. Este modelo es el que permitió que el arduo defensor de los ricos y empresarios Luis Fortuño llegase a la gobernación de nuestro país y comenzará a aplicar la misma receta neoliberal que aplica Lobo en Honduras. El gobierno gasta menos y cobra más por sus servicios con el objetivo de permitirle a los ricos y empresarios jugar un rol más protagónico en el país. De eso se trata en realidad. ¿Quién debe participar más y ser más protagónico en la toma de decisiones? ¿el pueblo? ¿o los ricos y empresarios? Para Fortuño, Lobo, Estados Unidos, el PNP y el PPD la respuesta es los ricos y empresarios. El pueblo debe responder con combatividad y militancia que la participación y el protagonismo donde deben estar es en las manos del pueblo.

Fortuño: Mano dura y poca originalidad

Fortuño ahora nos dice que es el momento de restringir las manifestaciones de ciertos grupos del país. No nos debe sorprender, solo reafirma que Fortuño no es nada original. Solo está siguiendo una receta básica. La receta neoliberal. Siempre es bastante homogénea: reducir los gastos y el rol del gobierno en el país e intentar pasar lo más que se pueda a las manos de los grandes empresarios y comerciantes. Pero no se acaba allí. La receta a quien perjudica es a la abrumadora mayoría del pueblo; por ende es de esperar alguna oposición. Las manifestaciones y protestas del pueblo, según la receta neoliberal, serán recibidas con represión, con mano dura. A macanazos, a tiros si es necesario, y violando los derechos civiles del pueblo.

Fortuño, al ser tan poco original, no es el primero que lo hace. Cuando Pinochet se hizo dictador de Chile a la fuerza y comenzó a aplicar la receta neoliberal, llevó a cabo una de las más horrorosas violaciones de derechos humanos en la historia. Asesinó a miles y torturó a decenas de miles. Fortuño no es tan extremo, aunque quien sabe si en la posición de Pinochet hubiese hecho lo mismo. Pero Fortuño sigue más el modelo republicano de violaciones de derechos civiles. Cuando Ronald Reagan aplicó la receta neoliberal en Estados Unidos durante los ’80, abogó por la derogación de leyes que protegían los derechos civiles de los estadounidenses como el Civil Rights Act de 1964 y el Voting Rights Act de 1965. De la misma manera, vetó el Civil Rights Restoration Act de1988, obligando al Congreso a conseguir la mayoría necesaria para anular el veto del presidente. De la misma manera cuando Bush hijo aplicó la receta neoliberal, se aseguró de acompañarla con el Patriot Act, la peor violación de derechos civiles que han visto los estadounidenses en años, y en el caso de Puerto Rico, que nos aplica igual, simplemente es una continuación de la violación de nuestros derechos humanos y civiles como pueblo.

Pero si algo nos ha demostrado la historia es que el neoliberalismo y sus defensores no son invencibles. Los países que lo sufrieron nos dan una idea de cual es la clave. Mantenernos en la calle manifestándonos y protestando. No dejarnos intimidar por la mano dura. Ante mayor represión, mayor debe ser nuestra lucha. Por otro lado, no dejarnos engañar por alternativas electorales que solo quieren calmar las aguas y continuar entregándole el país a los empresarios y los comerciantes, que en el caso de nuestro país sería el Partido Popular Democrático. Solo debemos intentar usar el método electoral como otra herramienta para transformar nuestro país cuando tengamos una alternativa que genuinamente sea del pueblo y para el pueblo. En fin, sabemos la receta de Fortuño, así que el elemento sorpresa él lo perdió hace tiempo. Nos toca organizarnos como pueblo, dentro de nuestros centros de trabajo, en nuestras comunidades, en nuestros centros de estudio, para orquestar una contraofensiva que no le permita seguir destruyendo lo que nos queda del país.

La Huelga en la UPR: Primer contraataque del pueblo al último bastión del neoliberalismo

Las medidas del gobernador Luis Fortuño y la legislatura no tienen nada de originalidad. Son parte de una misma receta que se lleva aplicando por gobiernos alrededor del mundo desde la década de los setenta; una receta conocida en las ciencias políticas como el neoliberalismo. Normalmente consiste de privatizar lo más que se pueda, reducir los gastos del gobierno, disminuir el empleo público o hacer cualquier otra cosa que disminuya el rol del gobierno en el país y aumente el rol del sector privado. En fin, se trata de entregarle el país a los grandes empresarios, locales o extranjeros.
Siempre se consigue alguna excusa para justificar la implementación de esta receta. En el caso de Puerto Rico fue que el gobierno está en déficit. Sin embargo, la receta neoliberal no es la única alternativa (no debe ser ni siquiera una opción) para un gobierno en déficit. Además, en la práctica, esta “medicina amarga” solo ha empeorado las condiciones de vida de la mayoría de los ciudadanos de los países donde se ha aplicado. Por esta razón, muchos gobiernos alrededor del mundo han decidido alejarse de este modelo. Se destacan líderes como el economista Rafael Correa en Ecuador y el indígena Evo Morales en Bolivia.
Mientras en nuestra América y otras partes del mundo los gobiernos se alejan del neoliberalismo, Fortuño y la legislatura lo abrazan e intentan convertir a nuestro país en el último bastión de este modelo ineficiente. El neoliberalismo afecta a la abrumadora mayoría de los sectores del país donde se aplique. Afecta los trabajadores, los profesionales, los estudiantes, los pequeños empresarios, las comunidades pobres, la clase media en general, etc. En el caso de nuestro país, fueron los estudiantes los primeros en construir una contraofensiva ante los ataques del gobierno actual. La lucha de los estudiantes no se debe limitar a un asunto del presupuesto de la UPR. Su lucha es indudablemente un grito de protesta ante la implementación del neoliberalismo en nuestro país. Los estudiantes en los portones no solo están luchando por su educación y por la de nuestros hijos; están luchando por todos los sectores de nuestros país que se están viendo o pronto se verán afectados por la “medicina amarga” de Fortuño y la legislatura.
Por esta razón, el resto del país se tiene que tirar a la calle a luchar junto a los estudiantes. Los trabajadores, los profesionales, los pequeños empresarios, las comunidades pobres, la clase media en general, todos deben unirse al grito de protesta de los universitarios. Se debe concretizar un movimiento nacional en contra de la entrega de nuestro país a los grandes empresarios y que todos los demás sectores víctimas de los atentados contra nuestro bienestar de parte del gobernador Fortuño y la legislatura hagan sus reclamos. Fortuño y la legislatura nos han hecho claro que es hora de tirarnos a la calle a construir un nuevo país.

Noam Chomsky: ”Hablar de soberanía colombiana es un chiste”

TeleSUR _ 28/08/2009

Primera Parte: Entrevista a Noam Chomsky durante su primera visita a Venezuela realizada por Eva Golinger para Venezolana de Televisión (VTV)
Caracas 24 Agosto 2009

Eva Golinger (EG): Bienvenido a Venezuela, Sr. Noam Chomsky. Estamos muy emocionados por su visita, especialmente durante un momento histórico en el que están ocurriendo muchos cambios en América Latina, potenciales cambios en la relación de EE.UU. con naciones latinoamericanas, y actualmente existen importantes tensiones y conflictos que causan gran preocupación a los latinoamericanos.

En este contexto, y con el recrudecimiento de las agresiones en los últimos meses, con el golpe de Estado en Honduras, el aumento de la presencia militar en Colombia, con la ocupación de más de siete bases militares, además de un control territorial a nivel militar en Colombia, tenemos también la reactivación de la cuarta flota de la armada que ocurrió el año pasado pero está siendo usada ahora en este contexto. También el tono del discurso hacia Venezuela se ha hecho más fuerte, con acusaciones que ya se hacían y ahora continúan ahora más formales, acusando a Venezuela de permitir el narcotráfico, terrorismo, y ha habido un aumento del presupuesto militar del Pentágono, para el Comando Sur en esta región.

La pregunta es, ¿es este algún tipo de fenómeno? Ahora con un presidente supuestamente progresista en la Casa Blanca vemos más ataques contra movimientos progresistas en América Latina.

Noam Chomsky (NC): Y en el resto del mundo. Pero lo que ocurre en América Latina ha ocurrido por más tiempo. EE.UU. por mucho tiempo dio por sentado que podía controlar a América Latina, y de hecho este fue un principio básico de su política exterior desde sus orígenes como república, como una aspiración, que lograron concretar en el siglo XX. El Consejo de Seguridad Nacional, la mayor entidad de planificación, dice que si no podemos controlar América Latina, ¿cómo podemos el resto del mundo?

Henry Kissinger, cuando el golpe de Pinochet, dijo “tenemos que deshacernos de Allende o no tendremos credibilidad en el resto del mundo”. Esa es la clave para controlar el mundo, y por supuesto gran parte de la economía estadounidense estaba basada en inversiones, que eran una especie de saqueo, desde el siglo XIX. Todo esto ocurrió por mucho tiempo y de distintas maneras, intervención militar, golpes de Estado, agresiones, durante el gobierno de Kennedy, con agresión de Estado, el ejército instaurando Estados de seguridad al estilo neonazi. Luego llegó el período neoliberal, el control de los países por medios económicos, pero a finales de los noventa ya no era tan frecuente, Venezuela es un ejemplo, pero ocurría en muchos otros países. Lentamente los países latinoamericanos empezaron a escapar del largo período, desde la época de los conquistadores españoles y portugueses, de una u otra forma de colonización.

Empezaron a librarse del FMI, pagar y reestructurar sus deudas, enfocarse en los problemas internos, y EE.UU. empezaba a perder control, y tenía que haber una respuesta, que se ha desplegado desde finales de los noventa, y que tiene dos frentes, uno militar, y el otro que denominan promoción de la democracia, que es un eufemismo de sometimiento. Uno es militar y el otro es el sometimiento, y Obama sencillamente les está dando continuidad. No está haciendo nada nuevo. Parece diferente a Bush, pero la razón es, si vemos la opinión pública, voceros del gobierno, ellos critican a Bush por no haber prestado atención a América Latina, y que la región sufrió por esto. De hecho es lo mejor que le ha pasado a América Latina, que EE.UU. dirija su atención a otras regiones. Pero Obama quiere remediar esa situación desde una perspectiva progresista liberal, prestando más atención a América Latina, lo que implica un retorno a políticas más tradicionales, la militarización y el sometimiento. Lo que tú mencionas es un ejemplo, pero viene de antes, de hace muchos años, por ejemplo el entrenamiento de militares latinoamericanos por los últimos diez o quince años ha aumentado en gran medida, quizá 50% más de lo que era en los años noventa. Y ahora la posición militar de EE.UU. en América Latina es relativamente mayor que durante la Guerra Fría. Por primera vez, hay más oficiales de entrenamiento militar que asesores económicos. La estrategia ha cambiado hacia un esfuerzo por reconstruir una estructura de intervención potencial, y también para la llamada promoción de la democracia.

EG: Que hemos experimentado en gran medida aquí en Venezuela a través de la USAID, la National Endowment for Democracy con financiamiento a grupos opositores y ahora con participación en una campaña de contrainsurgencia al interior de las fuerzas revolucionarias que apoyan al gobierno, que intentan neutralizar.

NC: Pero estas son políticas de larga data. EE.UU. de hecho inició una nueva fase del imperialismo hace un siglo, al convertirse en una potencia mundial, ya había sido una potencia regional, pero con la conquista de Filipinas, ese fue el momento crucial, por los años 1900, mató a cientos de miles de personas, estableció un control militar parcial, pero tenían que gobernar el país. ¿Cómo gobernar el país? Bueno, desarrollaron una nueva forma de colonialismo, con un Estado de vigilancia muy complejo, usando la última tecnología de la época para socavar movimientos políticos, para desintegrarlos, promover el faccionalismo. Crearon una fuerza militar-policial paralela que podía usar la fuerza cuando fuese necesario. Era muy minucioso y complejo, y de hecho ha regresado a los países de origen, los Estados de vigilancia el Occidente: EE.UU., Inglaterra, desde la Primera Guerra Mundial, basados en el modelo filipino. Y sigue hasta hoy. Filipinas es el único país en el este asiático que no ha participado en el rápido crecimiento económico de las últimas décadas, y aún tiene una fuerza militar terrorista, violaciones a derechos humanos, etc.

Las técnicas son: primero, una fuerza militar internamente, si es necesaria, y segundo la colaboración de los líderes del Estado, por eso es que quieren infiltrar los movimientos revolucionarios, incitar la separación, socavar el poder de otros grupos y obtener beneficios de sus contactos con el poder imperial. Los británicos y los franceses hicieron cosas parecidas, pero esta vez se hizo con gran detalle, algo nuevo en la historia del imperialismo, y por supuesto se extendió a América Latina. Por eso es que después de cada intervención, por ejemplo Haití, República Dominicana, Nicaragua, donde sea, dejan el país en manos de la Guardia Nacional y en colaboración con líderes del Estado. Y la Guardia Nacional es una fuerza de terrorismo de Estado. La Guardia Nacional haitiana nunca luchó contra otro país. Su ejército lucha contra la población, lo mismo con Somoza.

Esa capacidad se perdió en parte en los años noventa y ahora se reconstruye de otra manera. Pero es una tradición antigua. De hecho data de mucho antes. Vale recordar que EE.UU. es el único país del mundo que fue fundado como un imperio. George Washington lo describió como un imperio infante y por supuesto tuvieron que conquistar el territorio nacional, eso es imperialismo, no cruzaron mares, pero aparte de eso, es imperialismo estándar. Prácticamente exterminaron a la población, se robaron la mitad del territorio de México y en 1898 empezaron a expandirse a otras regiones, pero el proceso es el mismo. Y es importante saber que lo hacen con toda franqueza y con una creencia en el carácter divino de su misión. Es un país religioso y siempre ha actuado para cumplir la misión de la Divina Providencia. George Bush hablaba en esos términos. Obama no necesita usar las mismas palabras. Es sofisticado. El mejor ejemplo, como todos saben, es la primera colonia en EE.UU.: Massachussets. Su carta fundacional es de 1629, establecieron su escudo en el que aparecía un indio apuntando su lanza hacia abajo y un pergamino saliendo de su boca, que decía “venid a ayudarnos”, así que los colonos que iban allá a quitarles sus tierras y exterminarlos estaban convencidos de que estaban respondiendo a ese llamado de auxilio, y esa actitud sigue en la actualidad. Cada agresión, intento de sometimiento tiene la misma inspiración. Otros países imperialistas como Francia tienen actitudes similares pero está mucho más arraigada en la cultura y creencia estadounidenses. Hay un importante trasfondo religioso, todo se justifica. Lo más que puede pasar es que se cometan errores.

EG: Eso es también como una guerra psicológica, una manipulación de la realidad, para dar esa impresión.

NC: Es importante entender que es aceptado internamente. Por ejemplo, no se puede hacer un comentario crítico sobre cualquier acción de EE.UU. Obama, por ejemplo, es muy elogiado por ser uno de los principales críticos de la guerra en Irak. ¿Cuál fue su crítica? Dijo que era un error garrafal estratégico. Asumió la misma posición que asumió el estado mayor alemán después de Stalingrado. O la posición de los rusos sobre Afganistán a principios de los ochenta. Y no lo llamamos crítica cuando es de nuestros enemigos, lo llamamos servilismo al poder. Pero en nuestro caso, los liberales, progresistas lo llaman oposición principal. Y se puede ir más allá y estar aún dentro del marco doctrinal básico, y viene de esa autopercepción de nobleza, de la misión divina de civilizar el mundo, elevarlo a un mayor nivel, entonces el sometimiento y la militarización son considerados primordiales, y de hecho en el caso de América Latina la izquierda condena a Bush por no enfocarse en América Latina, por no cumplir con la misión civilizadora. No es sorpresa entonces las acciones de Obama.

EG: Y es un proceso cuyo ritmo está aumentando rápidamente.

NC: En parte por estas razones y en parte porque los problemas son más apremiantes. La llamada “marea rosa” es considerada un verdadero peligro. De hecho el gobierno de EE.UU. está apoyando gobiernos que hace cuarenta años habría derrocado. El gobierno de Brasil, por ejemplo. Las políticas de Lula no son tan diferentes de las políticas de Goulart a principios de los sesenta, cuando el gobierno de Kennedy inició un golpe militar e instaló el primer Estado de seguridad nacional estilo neonazi, y ahora es un país amigo, porque todo el espectro se ha desplazado tanto que ahora EE.UU. debe apoyar al tipo de gobierno que antes habría derrocado y por supuesto tratar de someter a los otros.

EG: Hablemos de eso específicamente, porque está el tema del aumento de presencia militar estadounidense en Colombia, que ha causado tensión en la región. El gobierno de Colombia y el gobierno de EE.UU., Obama, sostienen que esto es un asunto bilateral, que esto no es una ocupación o el establecimiento de nuevas bases militares; es un acuerdo de cooperación en seguridad. Pero algunos de los detalles que sabemos, aparte de las tres bases que EE.UU. ya ha ocupado bajo el Plan Colombia, y más de una docena de estaciones de radar, es que definitivamente tendrán acceso a siete bases, una de las cuales, en Palanquero, les dará acceso aéreo a todo el hemisferio, que no tenían anteriormente, con gigantescos aviones militares de carga tipo C17, y más allá de eso, está el tema de lo que EE.UU. llama defensa interna en un país extranjero, con la que entrenan fuerzas armadas colombianas, equipos comando especiales, fuerzas especiales, la Policía Nacional colombiana, los entrenan, los comandan y los controlan, y ahora existe la posibilidad de una reubicación de la Escuela de las Américas, ahora llamada WHINSEC, en Colombia, para empezar el entrenamiento en otros países de la región. El próximo viernes 28 habrá una reunión de presidentes de Unasur en Argentina para tratar este tema, que muchos dicen que es una amenaza para la estabilidad regional. Pero hay naciones que mantienen la posición de que hay que respetar la soberanía colombiana. Con gobiernos apoyados por Washington como Brasil, y con el golpe en Honduras que ha sido visto como un ataque contra los países del ALBA, ¿es esta ocupación o ampliación de presencia militar en Colombia un intento de dividir e impedir un mayor progreso de la integración latinoamericana, primero mediante la promoción de estos conflictos entre naciones, aparte del conflicto entre Colombia como gobierno de derecha y Venezuela como gobierno de izquierda, con países como Brasil o Chile, que pueden asumir una posición más ambigua u neutral en cuanto al respeto de la soberanía colombiana, que se oponen a la expansión militar estadounidense pero sin llegar a condenarla.

NC: Hablar de soberanía colombiana es un chiste. El Plan Colombia, creado por Clinton, es una intervención agresiva en los asuntos internos de Colombia, que ha tenido consecuencias. Hay un pretexto, y el pretexto es la guerra contra el narcotráfico, pero es solo un pretexto y no se puede tomar en serio. Y el establecimiento de las bases militares en Colombia es una reacción al hecho de que EE.UU. ha perdido su posición militar en otros países. Ecuador desactivó la base en Manta, que le daba a EE.UU. gran capacidad de vigilancia aérea en la región. Paraguay era una especie de base militar estadounidense, y eso ya se acabó. Tenían que reconstruirla en otra parte y Colombia es el único país donde podían hacerlo. El golpe en Honduras es parte de otro proceso. Centroamérica había sido tan devastada por las guerras contra el terrorismo de Reagan que no era parte de la tendencia de la llamada marea rosa, hacia la integración latinoamericana. Honduras estaba en el camino de la integración, y bueno ahora ya no, ellos creen, y en realidad se ha expandido en Centroamérica. Nicaragua es otro caso. Todo esto me parece que es un intento de recuperar la posición tradicional incluso antes, hace 10 ó 15 años el entrenamiento de oficiales ha aumentado rápidamente, y ha cambiado, ahora el entrenamiento es en tácticas de infantería. La idea es crear fuerzas paramilitares, no están entrenando policías de tránsito. El control de la “ayuda” oficial ha cambiado del Departamento de Estado, ahora está en manos del Pentágono, que es un cambio relevante. Cuando estaba bajo el Departamento de Estado tenía al menos en teoría supervisión del Congreso, que quiere decir que había condiciones que había que cumplir sobre derechos humanos por ejemplo, que no se implementaban mucho, pero eran una limitación a posibles abusos, pero bajo el control del Pentágono, no hay reglas, todo es válido.

Eva Golinger

Un Puerto Rico de plástico

Una de mis canciones favoritas es la canción “Plástico” de Rubén Blades y Willie Colon. Formó parte del disco “Siembra” en 1978. Es una crítica a la clase media y media-alta que intenta copiar el estilo de vida de la clase alta. Me encanta porque a pesar de que la canción cumple treinta años, las cosas no han cambiado mucho. Su mensaje de unidad latinoamericana y el rechazo a los modelos económicos impuestos por los países desarrollados sigue totalmente vigente. Yo la pondría en todos los barrios de Puerto Rico hasta que su mensaje se impregne en la consciencia de nuestra gente.

Ella era una chica plástica
de esas que veo por ahí
de esas que cuando se agitan
sudan “Channel N° 3”

Que sueñan casarse con un doctor
pues el puede mantenerlas mejor
no le hablan a nadie si no es su igual
a menos que sea “fulano de tal”
son lindas, delgadas, de buen vestir,
de mirada esquiva y falso reir

El era un muchacho plástico
de esos que veo por ahí
con la peinilla en la mano
y cara de “yo no fuí”
de los que por tema en conversación
discuten que marca de carro es mejor
de los que prefieren el no comer
por las apariencias que hay que tener
pa’ andar elegantes y asi poder
una chica plástica recoger
(Que fallo)

Era una pareja plástica
de esas que veo por ahí
el, pensando solo en dinero
ella, en la moda en París
aparentando lo que no son
viviendo en un mundo de pura ilusión
diciendo a su hijo de cinco años:
“No juegues con niños de color extraño”
ahogados en deudas para mantener
su status social en boda o coctel
(que fallo)

Era una ciudad de plástico
de esas que no quiero ver
de edificios cancerosos
y un corazón de oropel
donde, en vez de un sol,
amanece un dólar
donde nadie ríe
donde nadie llora
con gentes de rostros de polyester
que escuchan sin oir
y miran sin ver:
gente que vendió por comodidad
su razón de ser y su libertad.

Oye latino, oye hermano, oye amigo
nunca vendas tu destino
por el oro ni la comodidad
nunca descanses,
pues nos falta andar bastante
vamos todos adelante
para juntos terminar
con la ignorancia que nos trae sugestionados
con modelos importados
que no son la solución.

No te dejes confundir,
busca el fondo y su razón
recuerda: Se ven las caras,
pero nunca el corazón.
No te dejes confundir,
busca el fondo y su razón
recuerda: Se ven las caras,
pero nunca el corazón.
recuerda: Se ven las caras,
y jamás el corazón.

[Coro:]
Se ven las caras, se ven las caras, vaya,
pero nunca el corazón.
Del polvo venimos todos
y allí regresaremos, como dice la canción
Recuerda que el plástico se derrite
si le da de lleno el sol

(Coro)
Estudia, trabaja, se gente primero
allí está la salvación
Pero que mira, mira, no te dejes confundir
busca el fondo y su razón
Pa’ lante, pa’ lante, pa’ lante, pa’ lante, pa’ lante
y así seguiremos unidos, y al final venceremos.
[Se ven las caras..]

Pero señoras y señores, en medio del plástico
también se ven las caras de esperanza
se ven las caras orgullosas
que trabajan por una Latinoamérica unida
y por un mañana de esperanza y de libertad
Se ven las caras de trabajo y de sudor
de gente de carne y hueso que no se vendió
de gente trabajando, buscando el nuevo camino
orgullosas de su herencia y de ser latino
de una raza unida, la que Bolívar soñó.
Siembra!

Panamá, Puerto Rico, México, Venezuela
Perú, República Dominicana, Cuba, Costa Rica
Colombia, Honduras, Ecuador, Bolivia
Argentina, Nicaragua sin Somoza,
el barrio, la esquina, los estudiantes.